Montia, ganso. Miss Migas

Montia (El Escorial, Madrid). Restaurante Revelación 2014.

Semana de Madrid Fusión, el time line del Twitter (@Clara_MChef) ardiendo y el resto de las redes sociales echando humo. Ponencias de media hora en media hora en el auditorio principal, pasillos abarrotados entre los stands, encuentros agradables, premios, concursos y masterclass memorables. Ha habido ponencias sensacionales, España está a la vanguardia en cuanto a gastronomía se refiere y quien no lo admita está pasado de página. Y eso gusta.  Por lo menos a mi, en palabras pobres, me pone que tengamos una cantera culinaria tan fuera de serie, contamos con revolucionarios dignos de admirar que si nuestro país fuese más inteligente impulsaría por todas partes.

Foto de El País

Una de las concesiones de este congreso es la de cocinero revelación del año, un premio que se otorga al restaurante con una trayectoria más ascendente del territorio español. Para el 2014, los nominados eran El Retiro de Pancar (Asturias), Regueiro (Asturias), Montia (Madrid), Mas de Torrent (Gerona), Kaymus (Valencia) y Santi Taura (Mallorca) y, reconociendo que no he probado ninguno excepto el madrileño, de la sierra de El Escorial, he de decir que terminé maravillada de mi paseo por el norte de la capital. Un trabajo excepcional con unos tiempos perfectos, producto de kilómetro cero bien tratado, sabores equilibrados y técnicas adoptadas a un precio que me pareció irrisorio para la calidad que ofrecen. Dani y Luis lo hacen muy muy bien y, no sabiendo qué se cuece en las demás cocinas, estoy completamente segura de que se merecen el premio que han ganado.

Montia, collage. Miss Migas

Productos de la tierra, incluso de cosecha propia, se mezclan con sabores tradicionales con un enfoque de cocina de autor extremadamente personal que se engloba en un marco de lo más acogedor en matices de piedra, madera y blancos, incluso con una chimenea que otorga al lugar ese olor a lumbre tan de manta y fin de semana. Mi salida de Montia se quedó con el aplauso a los dos cocineros que tan bien han sabido rescatar el guiso tradicional dándole el punto exacto de modernidad, sin llegar a esos campos esferificados que han tenido tendencia a brotar por doquier sin ton ni son. Los juegos son discretos con unos emplatados sencillos pero que entran por los ojos para los únicos dos menús que ofrecen, uno a 30€ y otro a 40€, con posibilidad de maridar cada uno con un extra de 15€ y 18€ respectivamente.

Después del paseo, escogimos claramente el menú largo sin….

Si queréis saber lo que comimos y el resto de la crónica sólo tenéis que pinchar aquí.

¡No os lo perdáis, este sitio va a dar mucho de lo que hablar!

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