Globalizando la comida

Hoy, mi artículo en El Diario Montañés habla de cómo la globalización ha influido en la gastronomía, ¿qué opináis al respecto?

«Sucede que la globalización ha hecho que hasta nosotros lleguen cocinas de todas partes del mundo. Conocemos la pasta y la pizza de la cocina italiana, las bradwurst alemanas, el sushi de la japonesa, el fish&chips de la inglesa, las arepas venezolanas o, incluso, el poke hawaiano. ¿Qué pasa? Que en la mayoría de las ocasiones lo que nosotros entendemos como tradicional no es más que una mera adaptación de dichos platos a los paladares nacionales. No tendréis que preguntar mucho para que os cuenten que en China no se come arroz tres delicias y que los burritos no son más que una adaptación americana de los platillos mexicanos.

Esto no significa que dichas viandas no puedan gustarnos sino, simplemente, que son señas de una identidad que no lo es como tal. Aún así, poco a poco me doy cuenta de que la gente tiende más a buscar la verdad y autenticidad de lo que se come y van proliferando los sitios que llevan esa premisa por bandera; normalmente lugares bastante cutres regentados por familias enteras y en los que se puede ver comiendo a todos los inmigrantes de la misma bandera.

La cocina se adapta a los paladares de la zona en lugar de demostrar su verdad y es que, lógicamente, llevar un negocio implica que los números tengan que cuadrar al final del mes y ya lo dijo Darwin: adaptarse o morir.

Se me viene a la cabeza mientras escribo estas líneas el recuerdo de un restaurante español que visité hace un par de años en Londres y donde pude probar la tortilla de patatas más mazacote de la historia. La experiencia fue tan desagradable que todo el pincho se quedó en el plato y los cuatro dedos de espesor del ladrillo acabaron probablemente alimentando la basura. ¿Será que a los ingleses les gusta así o que nosotros hemos perdido el criterio? En mi opinión, cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal pero claro, cuando pregunté por el cocinero, salió de entre los fogones un encantador colombiano, que no era el dueño y que no había pisado nunca nuestro país. Y es que por mucho que los chinos se empeñen en hacerse pasar por japoneses para colocarnos esos nigiris que tanto nos gustan y tan de moda están (y que ellos nunca han elaborado en sus países de origen), no es lo mismo un roto que un descosido.»

(Globalizando la Comida – El Diario Montañés – Cantabria en la Mesa)

2 comentarios
  1. Victor Vazquez
    Victor Vazquez Dice:

    Hablando de la internacionalizacion, he estado en Londres esta misma semana (y estare hasta final de mes en Margate) y toda la semana probando comida de diferentes sitios (tailandes, frances, griego…) y nos hemos visto envueltos en un laberinto para buscar un autentico fish&chips. Pero claro, eso de la internacionalidad ha llevado a Londres a perder algo de su identidad… Almenos esta es mi opinion.
    Eso si, maravilloso la cantidad de mercados de diferente comida que hay en la ciudad: COLOR, COLOR y SABOR.
    Pero claro esta, donde ha quedado el Londres original? Eso es lo que mas temo de la internacionalizacion, perder un poco de lo que somos y perdernos en lo que queramos llegar a ser siendo ya mucho.

    Perdona por las faltas Clara, es lo que tiene hablar desde un ordenador ingles sin acentos.

    Ahora un abrazo desde Margate,
    Victor

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    • Miss Migas
      Miss Migas Dice:

      Hola Víctor,
      Londres es una de esas ciudades que ha forjado su identidad a base de adoptar las de los habitantes que viven en ellas, creo que ahí reside parte de su magia. Realmente, Londres es original por esto porque, al final, una ciudad también se va adaptando a los cambios. Si buscases en Madrid las gachas que se comían hace 70 años tampoco las encontrarías, ¿no?
      Aún así, lo importante es saber dónde está la esencia y no permitirnos perderla nunca. Al final, tenemos que saber qué es lo que dejamos ir y qué es lo que adoptamos, si el cambio es positivo, bienvenido.
      Gracias por tu comentario.

      Responder

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