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Cuestión de miga

Mi artículo de esta semana en El Diario Montañés: 

Supongo que la mayor parte de ustedes conoce, por lo menos, el nombre de uno de los restaurantes que más ha sonado en el último año en nuestro país. Sin lugar a duda, el éxito de DiverXo ha radicado en su diferenciación respecto al resto de los comedores, tanto por los platos presentados como por su modus operandi. Hablo hoy de esto no porque quiera reafirmar mis fantásticas dos experiencias alrededor del XOw de David Muñoz sino porque recuerdo con claridad mis ganas de llevar una barra de pan debajo del brazo a la cena cuando me enteré que no lo servían en el restaurante.

Puede que el problema sea que su presencia es un arma de doble filo, ¿quién se resiste a la tentación de hincar el dedo en los suaves y calientes bollitos que colocan en la mesa antes de que los platos lleguen?, pero una, que es muy panarra, reconoce que su presencia es casi obligatoria para disfrutar al máximo la comida, ¡que me dejen mojar bien en las salsas! Pero…no puedo no admitir que con los lienzos del señor Muñoz pude prescindir completamente de este farináceo. Qué cosas.

Otro tema es el momento en el que terminas el principal y, antes de ni siquiera tener retirado el plato, te quitan la cesta de pan y los posibles trocitos que tengas por ahí desperdigados. En los restaurantes de “finos y elegantes” lo retiran limpiando las migas mientras que en los más informales lo quitan dejando éstas y otras posibles manchas de las que el picoteo en el centro ha podido ser el culpable. Pues bien, me comentaba hace unos días una lectora su desaprobación ante esta práctica tan veloz y lo cierto es que más de una vez, en casa, me ha gustado terminar el dulce con un trocito de miga de pan.

¿Por qué se tiene tanta prisa en retirarlo, entonces?

4 comentarios
  1. La cocina de Mar
    La cocina de Mar Dice:

    Clara, yo todavía no he disfrutado de las viandas de David y, seguramente, podré prescindir del pan. Pero en otras circunstancias siempre me escondo un trozo de pan debajo de la servilleta para, como dices tú, terminar el dulce con un trocito de pan…así es una, qué le voy a hacer…..

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  2. Frabisa
    Frabisa Dice:

    Pues chica, qué quieres que te diga, me pilla lejos Diverxo y posiblemente no lo conozca nunca, pero el dato que has dado es básico, ¡¡no hay pan!! pero esto qué es???? a alguien como yo, acostumbrada a comer un exquisito pan gallego, no me hables de comer sin pan, al contrario, me fijo mucho cuando me traen una cestita bien repleta de varias clases de pan, y no, yo no comienzo nunca a comer pan antes de que me traigan la comida, que no se priven.

    Por cierto, el otro día no pude comentarte, maaaaaaaaaaaaaravilloso el «Culler de Pau» me alegra que te gustara, lo visité cuando aún no tenía la estrella, pero chica, me encantó y también escribí un post que te paso por si quieres verlo http://lacocinadefrabisa.com/culler-de-pau-un-tesoro-en-o-grove/
    un besao

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    • Miss Migas
      Miss Migas Dice:

      ¡Qué chulo tu post sobre el Culler Frabisa! Lo cierto es que disfrutamos de lo lindo.
      Ay, ya veo que tú eres como yo, de esas que se engancha al pan y que no se lo quiten. ¿Quién no entiende que uno de los mayores disfrutes terrenales es lo de mojar?
      Besotes reina

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