Huevo Carbonara - Una receta que cedí a Rosi La Loca, foto del restaurante

Huevo Carbonara… ¡aprende a cocinar!

Con la llegada del otoño volvemos a nuestras rutinas de siempre y se quedan atrás los días de jolgorio, playa, piscina, campo y verbenas nocturas de farolillos colgados y música de los ’90. Es momento de empezar las clases y de ponerse manos a la obra (como con una receta como este Huevo Carbonara que os presento hoy) para ver qué haremos en los meses siguientes o el resto de nuestra vida puesto que hay decisiones que, queramos o no, definirán a qué nos dedicaremos o incluso quiénes seremos. Muchos son los que me contactan para preguntarme cómo he llegado yo a hacer lo que hago ahora, dónde he estudiado o qué exactamente es lo que he hecho y lo cierto es que yo nunca he estudiado nada relacionado con la gastronomía sino que soy Economista, específicamente hablando: Analista Económico. ¿Y qué hace una economista trabajando en cocinas, para restaurantes o marcas gastronómicas? Pues la vida, que ha sido muy generosa conmigo porque cuando yo salí del colegio ni me planteé estudiar nada relacionado con la cocina. En ese momento mis compañeros dudaban entre Medicina, ADE, Arquitectura, alguna Ingeniería… y eran las posibilidades que había para mi también, porque ni siquiera sabía que la cocina era una opción.

“Estudiar gastronomía en centros completos para tener una buena formación tanto práctica como teórica y después unas buenas prácticas concertadas con los mejores restaurantes y hoteles es una parte importante para un buen manejo de las técnicas como el sifón. Allí podrás aprender recetas como este huevo carbonara”

¡Y vaya que si lo era! Me perdí mucha teoría y mucha base por haber aprendido directamente en las cocinas y no haber pasado por una escuela (algo que aún hoy en día sigo estudiando para no tener lagunas de nada) pero al final con la práctica y viéndolo y sobre la marcha he logrado hacerme con ellas. El sifón me parece una herramienta muy útil para muchas cosas, desde hacer espumas hasta osmotizar alimentos por lo que creo que no es una inversión tan costosa y en cambio sí que puede darle un toque especial a vuestros platos.

Huevo Carbonara

 

La base de esta receta es un puré de patata al estilo Robuchon, con su mantequilla y al que añado un poco de leche donde encima coloco un huevo poché que elaboro mediante la técnica del envoltorio de papel film y por encima termino con la espuma de carbonara y un poco de cebolla crujiente. Como veréis, un plato para comer con un trozo de pan en cada mano y no parar de gozarlo.

 AQUÍ os dejo la receta para aprender un huevo… ¡carbonara!

Y, por supuesto, si no quieres perderte ninguna receta o pista de algún restaurante INSCRÍBETE y te llegarán al mail todas mis actualizaciones. ¿A qué estás esperando? ¡Arriba a la derecha puedes hacerlo!

_tartar-de-atun-rojo-de-almadraba-@-restaurante-gallego-2

Atún rojo en tartar y una visita a Balfegó

Con la moda de los tartares y la sobreexposición del atún en las cartas de los restaurantes ha habido una temporada en la que ha sido realmente complicado encontrar buen atún de verdad en ellos. En la mayoría de los casos, para ahorrar costes, los hosteleros vienen utilizando un tipo de túnido conocido como atún de aleta amarilla cuyo valor culinario es mucho menor pero que se ayudan de tintes y otros aditivos para darle el color del atún rojo y así intentar engañar al comensal dando gato por liebre. En algunas ocasiones, además, cuando los tartares llegan a la mesa vienen acompañados de montañas de aguacates, mangos y otros acompañamientos que reducen la cantidad del pez en el plato y que restan sin duda sabor en el conjunto; ya inexistente de ser este tipo de atún del que os hablo.

Por fortuna, si buscamos bien y no escatimamos – el producto hay que pagarlo, no lo olviden – podemos encontrar grandes lugares donde disfrutar de este riquísimo pescado cuya suavidad, melosidad y sabor es excelso si es de calidad. No puedo no hablarles de El Campero en Barbate o del Restaurante Antonio en Zahara de los Atunes, dos templos absolutos dedicados al thunnus thynnus donde se preparan todos los cortes posibles de estos enormes bichos y de un sinfín de maneras a cada cual más deliciosa. Ojo, si quieren acudir a cualquiera de los dos les aviso que tienen que reservar con mucho tiempo de antelación, sus comedores se llenan día tras día.

Atún en Balfegó

Atún en Balfegó

En Barcelona, la familia Balfegó ha abierto hace pocos meses la Tunateca, un espacio gastronómico situado en pleno centro de la Ciudad Condal y dedicado única y exclusivamente a estos peces que ellos mismos cuidan con mucho mimo en sus granjas de L’Ametlla de Mar; unas instalaciones que he podido visitar y donde me fascinó la infraestructura que tienen organizada entorno a todo este mundo. En el Tuna Tour, quien quiera puede subirse en su barco y acercarse a las piscinas donde tienen a sus bichos alimentándolos durante meses y donde podrán bañarse rodeados de ellos. Tienen a cada pez perfectamente clasificado, los sacrifican sin estrés y tras minuciosos exámenes de calidad sólo venden como atún rojo de primera a los que verdaderamente lo son, para nunca perder sus estándares. Su producción sale del país casi en un 80% y una de las principales características de su negocio es que sacrifican a los atunes sólo bajo pedido por lo que el producto llega siempre lo más fresco posible a sus consumidores. 

Carpaccio de ventresca de atún en La Llotja

Carpaccio de ventresca de atún en La Llotja

Si visitan la zona, podrán comer platillos de este atún en La Llotja, el restaurante donde Marc Miró, chef representativo del grupo, realiza diversas preparaciones como el carpaccio de lomo  o de ventresca, el morrillo en escabeche ligero de aceite de naranja o la carrillera confitada con chalotas y salsa de mistela negra. Si les apetecen otros productos, su arroz con bogavante es realmente sabroso y las sardinas marinadas en agua de mar y vinagre Chardonnay son suaves y delicadas; un ambiente ideal en su terraza y un servicio amabilísimo para una carta de vinos seleccionada harán lo demás. 

Restaurante Gallego en Madrid

Restaurante Gallego en Madrid

Pero no querría dejarme en el tintero el último tartar de atún que realmente disfruté en Madrid, el de Restaurante Gallego, un lugar que pasa desapericibido en las cercanías del hospital Ramón y Cajal pero que cuenta con muy buen producto dentro de una sala muy agradable en la que se sirven recetas bastante cuidadas. Me sorprendió este tartar por lo rico que estaba su atún y lo mucho que le favorecía un aliño potenciado por un toque de albahaca muy sutil que, sin enmascarar su sabor, lo ensalzaba. Aquí, además, pude probar – como no podía ser de otra manera – un muy buen pulpo a feira cocido en su punto justo para aguantar la mordida pero estando tierno, un magnífico cogote de merluza o una lubina de calidad cocinada en a la perfección. Como ven, buen producto bien tratado a precios de lo más razonables. 

Como me gustó tanto el tartar del Restaurante Gallego (foto que encabeza este post), hoy me tomo la licencia para hacer mi propia versión de él y por eso os traigo aquí la receta, para que podáis practicarlo en casa pero sin olvidar nunca que para lograr un resultado óptimo tendréis que comprar un atún rojo de buena calidad, absolutamente imprescindible.

 

¿Os atrevéis a preparar la receta? PINCHA AQUÍ y descúbrela. 

Tortilla- Beko-Martin copia

Tortilla de Chips y Calabacín con Martín Berasategui

¿Sabes esos días en los que organizas una reunión-comida-festochín en casa y cuando creías que lo tenías todo bajo control, en el último minuto, se apuntan unas cuantas personas más? Creo que la obsesión de todo buen anfitrión es que a todo el mundo le guste la comida y, sobre todo, que nadie se quede con hambre ¿verdad? Por eso, para esos determinados momentos, tenemos que tener recursos suficientes para salir del paso airosos recurriendo a platos sencillos, cuyos ingredientes podamos tener siempre a mano y que todo el que lo pruebe quede fascinado como es el caso de esta tortilla.

Hace unos días me sucedió esto mismo y, gracias a Beko – esa marca de electrodomésticos tan chulos –  tuve la suerte de poder ir a casa de una eminencia en el mundo de la gastronomía, el grandísimo Martín Berasategui. Entre los dos nos pusimos en un santiamén manos a la obra y en menos de 20 minutos teníamos delante una deliciosa tortilla de patatas chips y calabacín, con la que posteriormente quedé súper bien delante de mis amigos. Martín y yo charlamos de la vida y de las cocinas, de gastronomía y del mundo, él me contó sus trucos y yo un poco de mi historia. Disfrutamos de un rato súper agradable #TambiénEnCasaDeMartin.

En este vídeo os explicamos el paso a paso de esta Tortilla de Chips, Calabacín y Parmesano, una receta perfecta para ocasiones especiales pero también para vuestro día a día, la probaréis y no querréis otra tortilla nunca más. ¡Os lo prometo!

Descubre todo lo que pasó en casa de Martín Berasategui pinchando AQUÍ Y si tenéis dudas de algún tipo o no queda algo claro (difícil, el gran Martín lo explica todo muy bien) ya sabéis dónde encontrarnos y muy felices os resolveremos vuestras preguntas.

 ¡espero que lo disfrutéis!

albondigas-2

Albóndigas de Merluza al Curry Negro

Con las Navidades ya a contrarreloj, es el momento de tomar ciertas decisiones vitales sobre lo que comeremos los días de fiestas. Lo cierto es que ir al mercado para pegarse con la vecina del quinto por las últimas cigalas a un precio desorbitado me parece una idea aberrante – quizás es por eso por lo que cada vez me cuesta más celebrar las Navidades – así que hoy os propongo una alternativa atractiva, deliciosa, original y muy folclórico-festiva para sorprender a vuestros invitados y es que estas Albóndigas de Merluza en Curry Negro son una pasada.

“Diferentes, festivas y deliciosas, así son estas Albóndigas de Merluza con Curry Negro de Gigi Madrid, ideales para sorprender y ser sorprendidos”.

Por regla general ya sé que todos conocemos las típicas albóndigas de ternera o cerdo y que las que se hacen con pescado no son tan comunes pero… ¿por qué no? A veces pienso que convertiría todo en albóndigas y me lo comería a dos mofletes, y si es dentro de un bocadillo o con un buen trozo de pan cerca mejor que mejor, ¡hay siempre que mojar la salsa! En este caso, elaboradas a partir de merluza, la receta es de Fernando Alcalá, el nuevo cocinero asesor de Gigi Madrid, un coqueto restaurante de la Calle Luchana 13 con el que yo también colaboro y donde hemos elaborado una carta viajera, original y diferente para sorprender a los comensales más exigentes ya cansado de los platos comunes y trillados que se encuentran en todos los locales de moda. Hoy os traigo la receta de las albóndigas de merluza porque desde que se implantaron en la carta de Gigi han enamorado a muchos y se han convertido junto a su Crudo de Lubina en uno de los platos más icónicos del local.

albondigas curry

¿Cuál es el secreto? Como todas las recetas de albóndigas, que el relleno esté jugoso y nada seco, tierno, que se  muerda fácil y tenga sabor a pescado; por fuera irá una salsa de curry verde que se terminará con un poco de tinta de calamar para convertirse en ese curry negro llamativo a los ojos de cualquiera, diferente, ligeramente picante, muy aromático y casi adictivo. Siempre os cuento las ventajas de cada receta y esta tiene una muy clara: se puede dejar preparado con antelación para sólo tener que dar un recalentón final a la hora de servirlo por lo que será perfecto si tenéis invitados en casa y queréis quedar la mar de bien sin tener que ensuciar la cocina en el momento importante. Mejor, ¿verdad?

En cuanto al curry, a mi me gusta hacerlo casero majando las hierbas y especias en un mortero hasta conseguir el punto aromático que me guste pero también vale si utilizáis alguna pasta de curry de las que ya vienen hechas y que se pueden encontrar en cualquier supermercado oriental o incluso en la zona internacional de los supermercados de barrio más tradicionales. En Gigi después terminan el plato con unos fideos de arroz fritos por encima y un poco de albahaca para refrescar pero esto es optativo y al gusto de cada uno. ¡Ah! y hablando de Gigi, que no os he dicho mucho pero sí que os resumo que tiene una carta cambiante según el mercado y la temporada, a mediodía tiene un menú imbatible y de postre una tarta de queso robada a Cañadio (me parece casi idéntica y es un pecado carnal) que es un espectáculo.

albondigas curry negro

 

Atractivo, ¿cierto? SI QUIERES VER LA RECETA PINCHA AQUÍ. 

10-pulpo-patata-revolcona-y-ajo-negro-casa-elena

Casa Elena, la búsqueda de la renovación.

La ventaja de vivir en Madrid es que además de todo lo que han dentro de las fronteras de la capital, a muy pocos kilómetros en coche hay un millar de lugares que bien merecen la pena ser conocidos. Puede que no para todos los días o tampoco para todas las personas pero cuando a uno le apetece evadirse del caos capitalino y respirar algo diferente en poco más de 35 minutos puede escabullirse perfectamente. En esta ocasión he decidido optar por la A-42 y recorrer unos 40km hasta Cabañas de la Sagra donde se encuentra Casa Elena. 

Casa Elena - Entrada

Esta tiene como alma un comedor alojado dentro de un acogedoramente reformado caserón de pueblo en el que su gerente, César Martín, lucha por continuar lo que su familia comenzó incorporando una constante evolución y puesta al día. Lo cierto es que admiro con pasión estos lugares que – si me lo permiten – perdidos en medio de la nada, luchan con tanta pasión para hacerse un hueco en un panorama gastronómico nacional  cuya competitividad es máxima.

“En Casa Elena, además de su famoso cocido, siguen la filosofía del slow food llevada a platos actuales con combinaciones que buscan arriesgar.”

Aquí siempre han sido famosos por el cocido que implantó la madre de César y que en la actualidad se mantiene todos los días dentro del “menú del día” pero en los últimos años están buscando adaptarse a las nuevas tendencias con platos sugerentes, combinaciones arriesgadas y un menú degustación que, a 40€, es muy atractivo.

Croqueta y Buñuelo - Casa Elena

Todo comienza con cuatro aperitivos que apelan a la memoria histórica del entorno  como la emulsión de gachas con anguila ahumada y manzana verde, el caldo de cocido con hierbabuena, la deliciosa croqueta de anchoa y queso y el bollito de judía blanca y lentejas para luego dar paso a un muy buen plato de verduras de la huerta, en su punto y con sabor, y un sugerente plato de pulpo con patata revolcona y ajo negro.

Ellos llaman entrantes a los que podrían haber sido perfectamente principales y que no pasaría nada si se redujesen a un sólo plato debido a su contundencia. Sea como sea, cada vez me gusta más encontrar platos “de cuchara” como estos dentro de cualquier menú degustación.

Para LEER TODO, haz click aquí. 

pulpitos-india-bobo-pulpin-bcn

Bobo Pulpín, pulpo y mucho más en Barcelona.

Puedo afirmar sin miedo que uno de los restaurantes que más me ha sorprendido últimamente, situado justo debajo de la Catedral de Barcelona, ha sido Bobo Pulpín. No me gusta engañar a nadie y por eso afirmo que no llegué con muchas esperanzas, quizás mal influenciada por mis propios prejucios ante la imagen de marca del local. Porque sí, Bobo Pulpín tiene cierto aire infantil propiciado por el protagonista del que recibe el nombre, que es nada más y nada menos que uno de los personajes más famosos de la Casa de Tapas Cañota. Y este pulpo de tela que ahora está viajando por el mundo y del que de vez en cuando se reciben fotos a través de las redes sociales, se convirtió en el hilo conductor de toda una nueva apuesta por parte del Grup Iglesias (Espai Kru, Rías de Galicia…etc).

“Bobo Pulpín es una pulpería del siglo XXI, viajera y adaptada a los nuevos tiempos, con recetas muy cuidadas y con mucho más además de platos con el octópodo”

Pero como decía, detrás de todo el concepto “pulpero” y desenfadado del local hay una buena cocina que le da base y sustento para tener un largo recorrido en el tiempo. Obviamente, en Bobo Pulpín hay cinco recetas estrella a partir del pulpo pero a ellas se suma una oferta bastante extensa de otros platillos que generalmente miran a la tradición pero siempre puestos al día y que llegan a la mesa generalmente muy bien resueltos.

Bull De Pulpo Bobo Pulpín

Rodeadas por un servicio atento y encantador en un local luminoso donde la madera predomina y la barra es la protagonista en la zona de la entrada, comenzamos probando un embutido de cabeza de pulpo (bull de pulpo) cortado muy finito, con su pimentón y su pan tostado ideal para que cada uno se elabore su propio pincho. También catamos los jugosos espárragos blancos con crema de ají con una punta que guarda textura cuando se muerde pero que luego se deshace en la boca y que se compensa fenomenal con la crema ligerísimamente picante, deliciosos, y una bien resuelta croqueta de jamón.

Canelón de pollo Bobo Pulpín

 Tras estos aperitivos nos adentramos en el mundo del pulpo 100% para probar tres de las versiones más icónicas de la casa. De la India recrean los pulpitos guisados al tikka masala con garbanzos al curry (foto que encabeza este post), realmente ricos y con un buen fondo para no dejar de mojar pan, de China en cambio traen el pulpo agridulce con bambú y aquí hay que hacer mención especial a la salsa porque no resulta nada empalagosa ni cargante, tiene su punto perfecto de picante y lo convierte en un platillo realmente adictivo con el protagonista cocinado como tiene que ser, tierno pero no blando, primero cocido y luego frito, un acierto. Y para terminar la cata pulpera, saltamos hasta…

PARA SEGUIR LEYENDO PULSA AQUÍ.

IMG_20160513_133549859_HDR

Aponiente, vanguardia en el restaurante del mar

Allí donde parece que la tierra se acaba, al sur del sur, con el oleaje batiendo en la cara y la marisma como compañera de viaje esencial, un antiguo molino se yergue oteando el horizonte, ansioso por dar la vida por la mar y cuyo nombre cita “Aponiente”. Y lo que comenzó siendo el sueño de un loco ansioso por bucear hasta el corazón del océano tomó el nombre mirando directamente al viento que sopla desde Poniente demostrando al mundo que, cuando se creía que todo ya había sido descubierto, todavía quedaban muchas rutas por las que navegar.

Ángel León - Aponiente

Aponiente es ese lugar donde el mundo acaba, y comienza la mar.

Todo ya ha sido dicho sobre Ángel León, su cocina de fondos y suculencia, su vanguardia con sabor a mar, pero no quería dejar de escribir unas líneas que me sirvieran fundamentalmente para rememorar lo mucho que disfruté en la casa de al que todos llaman el chef del mar.  Aprovecho un inciso para recordar el documental en capítulos que se emitió bajo este mismo nombre y que disfruté muchísimo, de lo mejor hecho gastronómicamente en producciones de televisión en los últimos años sin duda alguna.

Sardina - Aponiente

Nunca visité el antiguo Aponiente, el primigenio, el original, fallo mío y de los grandes porque tras conocer el nuevo Molino de Mareas ahora adolezco de cierta melancolía por ignorar lo que años atrás allí había estado ocurriendo: un camino inexplorado que ha dado lugar a un mundo totalmente nuevo para el comensal, y para el cocinero.

Tras recorrer el pasillo que admira la gran fachada del molino, flanqueados por montañas de sal, las puertas se abren para entrar en una inmensa construcción de piedra antigua que verdaderamente impone y donde en su interior cada detalle está pensado como una alegoría a lo que allí acontece. Por las ventanas de la derecha se observa cómo el mar y la marisma acompañan a la tripulación que a mano izquierda del pasillo trabaja en unas impresionantes cocinas de cara al público en su plenitud; un espectáculo digno de admirar.

Ángel León y Juanlu Fernández – su imprescindible mano derecha- trabajan una cocina de sabor, de potencia y de alma, una pasión que brilla a través de los ojos de los que allí ofician, sintiendo el océano como su casa. Dos menús se ofrecen al comensal, el largo Mar de Leva (185€) y el Menú Selección (165€) con una bodega a cargo de Juan Ruiz Henestrosa digna de ser disfrutada y donde los vinos de Jerez cobran un protagonismo esencial.

Ensalada- Aponiente

Todo comienza con sus Tortillitas de camarón como un encaje, etéreas, livianas y llenas de sabor que dan pie a una serie de aperitivos para comer con la mano y a su ya famosa tabla de chacinas marinas frías  (morcón de corvina, butifarra de lisa, calamar relleno de ventresca, paté en croute de arenque, sobrasada de caballa…) y su versión en caliente con una chistorrita de pescado. Llega la dulcería marina, como una bandeja de pasteles de…

PARA LEER TODO SOBRE APONIENTE, PULSA AQUÍ.

bogavante deliveroo

Bogavante a la Mantequilla de hierbas

Estaba claro que después del éxito de Burger & Lobster en Reino Unido y toda su expansión  por la costa noroeste del continente americano era cuestión de días que el concepto de servir hamburguesas junto con bogavante a la parrilla llegase a nuestro país. Lo cierto es que un gran producto como un buen bogavante bien cocinado, en su punto justo y con el aditivo exacto para que no esconda el sabor pero lo realce y lo acompañe, es una comida fantástica para esos días de verano que se pasan enteros en la piscina y se quiere comer algo ligerito pero delicioso; un plato que rápidamente relacionamos al sol, al buen ambiente y a una amplia terraza con música de relax de fondo.

bogavante deliveroo

Para hacerlo a la plancha, está claro que el bogavante hay que abrirlo por la mitad y con mimo y cariño tenerlo sólo el tiempo suficiente necesario para que se haga ligeramente pero que no se reseque, este animal tiene una carne tersa que si se pasa de punto terminará siendo hasta desagradable de comer. Como veréis, la receta de este bogavante a la mantequilla de hierbas es muy sencilla y lo hemos llamado así porque nos la han prestado los chicos de Ottawa Burger & Lobster ya que tras hacer un pedido a domicilio después de una jornada de piscina intensa me encantó llegar a la mesa y no tener ni que encender la cocina, tenía la comida servida y perfecta gracias a Deliveroo.

burger deliveroo

Como veréis en la foto, mi amiga Rosa y yo nos dimos un buen homenaje sin pasar ni un minuto en la cocina y es que con estos calores que llegan cada vez da más pereza encender los fuegos y hay que aprovechar hasta el último minuto en el agua así que aprovechando el capricho por el bogavante pedimos también una hamburguesa de vitello tonnato que venía acompañada por una deliciosa ensalada de col y patatas fritas y una ensalada alemana de patata perfectamente aliñada, con ese punto de encurtido tan necesario en este tipo de entrantes. Por si fuera poco, fue Rosa la que hizo el pedido y me sorprendió con la comida, ¡yo pensé que iba a cocinar ella! Y cuando me dijo que saliésemos de la piscina para comer  y llegué a casa y nos encontramos al chico de Deliveroo con la comida fue un puntazo, es que usando mi código INVITACLARA se ahorró 8€ por ser su primer pedido, un chollazo.

“Preparar un buen bogavante a la plancha sólo tiene un secreto: producto sobresaliente y mimo al tratarlo. “

 

PARA VER LA RECETA PULSA AQUI. 

Gran jarana criolla

Panchita (Lima), maravillosa cocina criolla

Si en cuanto a cocina nikkei me pronunciaba hace unos días fan total de Maido, no puedo no declarar mi amor absoluto por la cocina criolla que Martha Palacios elabora en Panchita, un local con una estética que se contrapone claramente a la deliciosa cocina que en esta casa consagran. El lugar es amplio, destartalado, poco íntimo y muy impersonal pero su personal amable y siempre atento se conjuga con un alto nivel en los fogones provocando que la visita a este restaurante cuando se está en Lima sea obligatoria.

Panchita-Tamales

“La cocina de Panchita es sincera, profunda, suculenta y adictiva”

Martha destila pasión, esfuerzo y rigor cada vez que habla. Su historia lleva tatuada la palabra superación en cada página y es que tras emigrar a Japón para ganar dinero para poder costearse sus estudios de gastonomía trabajando en una tienda de azulejos todos los capítulos asociados a su andadura entre fogones son tan apasionantes y de admirar como este. Volvió de Japón, estudió cocina, abrió su propia cafetería justo enfrente de la universidad donde estudiaba, lo dejó todo para entrar a trabajar como aprendiz en las cocinas de La Mar (la cevichería de Gastón Acurio) hasta que ascendió a Jefa de Cocina, se embarcó en un proyecto que prometía haber sido mucho más de lo que fue y volvió de nuevo a su querida La Mar, desde donde poco tiempo después la enviaron a formar parte del nacimiento de Panchita. Y un restaurante concebido para que todo girase entorno a su parrilla rápidamente fue cediendo sito a los guisos de sustancia donde Palacios muestra su buen hacer en los fogones.

Cuy

Sus tamales – y lo dice alguien que los pide cada vez que los encuentra – son los mejores que he probado en mi vida: se me hace la boca agua sólo de recordar la suavidad máxima que se embalsama con el sabor nítido del maiz; blanco de alcachofa, de maíz, de choclo con chancho, verde de culantro y el “Martitha” de quinoa, cada cual mejor. Pero en Panchita también se encuentran anticuchos de órdago, perfectamente adobados y asados, tanto el de corazón como el de molleja de corazón de res que se deshace en la boca, tiernísimo, adictivo, y un cuy de altura si se quiere probar este animalillo, con la carne suavísima y una piel crujiente y suflada para no parar de roer, lo acompañan con un puré de papas y maní.

Molleja

Ojo porque las raciones en Panchita son inmensas y vienen en su mayoría acompañadas por buena cantidad de…

 

PARA LEER TODO SOBRE PANCHITA PINCHA AQUÍ 

 

Petit Choux Miss Chou

Petit Choux de Frutos del Bosque

¡Oh, La, La….La France! Bueno, La France y su Pastelería magnífica y maravillosa de la que hemos ido aprendiendo y absorbiendo recetas tan absolutamente fantásticas como sus petit choux. ¿Petit…qué? Sí, petit choux, o lo que en jerga castellana detectamos cuando nos comemos un buñuelo o un profiterol, justo esa misma masa aireada, etérea, con un punto dulce, adictiva para no parar de comer incluso sin rellenar justo después de sacarla del horno. Pero la gracia es que normalmente estas bolitas doradas vienen rellenas de diferentes cremas que es lo que le da carácter al petit chou, habiéndolos tradicionalmente de crema, nata o chocolate; aunque lo que vamos a descubrir hoy es una puerta fantástica  que nos descubre un mundo imaginario lleno de un montón de sabores para conquistar a todo tipo de paladares.

Petit Choux Miss Chou

Todo esto os lo cuento porque hace unos días tuve el privilegio de visitar el obrador de Miss Chou (Calle Villalar 6, Madrid), una diminuta pastelería dedicada en cuerpo y alma a estos pastelitos, donde me enseñaron todo el proceso artesanal desde la elaboración de la masa – sí, fui pecadora y recién salidos del horno no pude contenerme y me comí unos cuantos vacíos y todo – hasta el relleno, el crujiente que los cubre y las decoraciones. ¡Fue toda una experiencia!

En Miss Chou preparan Petit Choux de una infinidad de sabores, ahora también unos de Frutos del Bosque y Madroño ideales para San Isidro

Probé in situ el de Caramel Saleè, el de pistacho, el de chocolate y el recién llegado para la temporada de fiestas en Madrid, el de Frutos Rojos con Licor de Madroño, pensado especialmente para San Isidro porque claro, lo bueno de estos bollitos es la versatilidad que tienen, se pueden hacer de todo. De hecho me soplaron que quieren empezar a hacerlos salados, ¿no serían ideales como aperitivo para cualquiera de vuestras fiestas o celebraciones? Y como postre también, claro, porque además los personalizan al gusto del cliente.

Petit Choux Deliveroo

Vamos, que salí encantada, fue toda una sorpresa de lo más agradable porque todos estaban bue-ní-si-mos así que nada más llegar a casa se lo dije a mi madre y se puso muy pero que muy envidiosa. Lo primero que exclamó fue: “¡¡¿Y no me has traído ninguno??!!”, así que me quedé en blanco, me empezaron a entrar sudores fríos, fuera jarreaba que daba gusto y no iba a volver a coger la moto a por una cajita así que tuve que improvisar. ¿Y cómo salí del paso? Pues la primera opción fue pedir la receta para hacerlos yo misma pero acto seguido caí, ¡que me los traigan a casa! ¿Cómo no se me había ocurrido? Ordenador encendido, la página de Deliveroo bien abierta y problema solucionado como una princesa; en 30 minutos tenía una cajita preciosa para que a mi madre se le quitase el antojo y sin moverme del sillón.

Miss choux

Mientras venían me puse manos a la obra con la receta, para probar yo misma, y no he podido estar más feliz, por eso la comparto con vosotros para que podáis hacerlos en casa sin problema. Aunque os voy a ser sincera, nada más cómodo que me lo traigan cuando a mí me apetece sin tener que mover un dedo así que os animo a probar estos pastelitos y si os animáis a pedirlos a casa en Deliveroo os ahorraréis 8 euretes en vuestro primer pedido sólo pronunciando las palabras mágicas INVITACLARAMás mimos no puedo haceros, ¿eh?

Sed felices  y dejad que os cuiden, bonitos, que la vida es corta.

PARA VER LA RECETA DE LOS PETIT CHOUX, PINCHA AQUÍ.