Huevo Carbonara - Una receta que cedí a Rosi La Loca, foto del restaurante

Huevo Carbonara… ¡aprende a cocinar!

Con la llegada del otoño volvemos a nuestras rutinas de siempre y se quedan atrás los días de jolgorio, playa, piscina, campo y verbenas nocturas de farolillos colgados y música de los ’90. Es momento de empezar las clases y de ponerse manos a la obra (como con una receta como este Huevo Carbonara que os presento hoy) para ver qué haremos en los meses siguientes o el resto de nuestra vida puesto que hay decisiones que, queramos o no, definirán a qué nos dedicaremos o incluso quiénes seremos. Muchos son los que me contactan para preguntarme cómo he llegado yo a hacer lo que hago ahora, dónde he estudiado o qué exactamente es lo que he hecho y lo cierto es que yo nunca he estudiado nada relacionado con la gastronomía sino que soy Economista, específicamente hablando: Analista Económico. ¿Y qué hace una economista trabajando en cocinas, para restaurantes o marcas gastronómicas? Pues la vida, que ha sido muy generosa conmigo porque cuando yo salí del colegio ni me planteé estudiar nada relacionado con la cocina. En ese momento mis compañeros dudaban entre Medicina, ADE, Arquitectura, alguna Ingeniería… y eran las posibilidades que había para mi también, porque ni siquiera sabía que la cocina era una opción.

“Estudiar gastronomía en centros completos para tener una buena formación tanto práctica como teórica y después unas buenas prácticas concertadas con los mejores restaurantes y hoteles es una parte importante para un buen manejo de las técnicas como el sifón. Allí podrás aprender recetas como este huevo carbonara”

¡Y vaya que si lo era! Me perdí mucha teoría y mucha base por haber aprendido directamente en las cocinas y no haber pasado por una escuela (algo que aún hoy en día sigo estudiando para no tener lagunas de nada) pero al final con la práctica y viéndolo y sobre la marcha he logrado hacerme con ellas. El sifón me parece una herramienta muy útil para muchas cosas, desde hacer espumas hasta osmotizar alimentos por lo que creo que no es una inversión tan costosa y en cambio sí que puede darle un toque especial a vuestros platos.

Huevo Carbonara

 

La base de esta receta es un puré de patata al estilo Robuchon, con su mantequilla y al que añado un poco de leche donde encima coloco un huevo poché que elaboro mediante la técnica del envoltorio de papel film y por encima termino con la espuma de carbonara y un poco de cebolla crujiente. Como veréis, un plato para comer con un trozo de pan en cada mano y no parar de gozarlo.

 AQUÍ os dejo la receta para aprender un huevo… ¡carbonara!

Y, por supuesto, si no quieres perderte ninguna receta o pista de algún restaurante INSCRÍBETE y te llegarán al mail todas mis actualizaciones. ¿A qué estás esperando? ¡Arriba a la derecha puedes hacerlo!

Marmitako Cruzcampo (Buena)

Marmitako de bonito y Cruzcampo Gran Reserva

En casa nunca falta una buena cerveza. Nos gusta llegar a casa y tener nuestro momento de relax con un buen picoteo, ese momento en el que aprovechamos para contarnos qué tal ha ido el día y qué novedades nos han ido surgiendo o si para cenar nos apetece un marmitako como el que os traigo hoy u otra cosa. La realidad es que no sólo en estos momentos aprovechamos para abrir un botellín de #CruzcampoGranRerserva sino que muchas veces también lo hacemos cuanto nos sentamos a comer o incluso cuando estamos cocinando. Me gusta esta Gran Reserva de Cruzcampo por su sabor ligeramente más intenso y más aromático que cualquier otra cerveza, una intensidad perfectamente controlada para que nunca llegue a empalagar ni cansar. Se nota que es una cerveza muy cuidada en su elaboración, premium sin duda, y me parece que tiene una gran relación calidad precio siendo verdaderamente asequible; lo tiene todo, vaya.

“He encontrado en #CruzcampoGranReserva mi cerveza de cabecera, para cualquier momento, en cualquier lugar y el maridaje ideal para muchas recetas”

Por eso se ha convertido en nuestro botellín de cabecera y nunca falta así que el otro día cuando mi chico estaba haciendo un marmitako de bonito, como tenía una cerveza abierta a su vera, decidió añadirle un chorrete en lugar del clásico txakolí, ¡y qué sorpresa! El resultado fue realmente delicioso y el maridaje posterior mejor todavía, con la bebida bien fresquita.

Marmitako de bonito y cerveza

Este guiso de patata y bonito tan clásico del verano (es la temporada de este atún blanco) se puede modificar y hacerlo también con atún rojo o incluso con la ventresca de éste que le dará una jugosidad particular. El secreto del marmitako, como todo, es hacerlo con un buen fondo de pescado, un caldo concentrado a partir de las espinas del túnido y otros pescados además de vegetales, eliminando toda su espuma y sólo dejándolo hervir 30 minutos. Después vendrá el momento del sofrito de las verduras al que, una vez muy bien pochadas, añadiremos la patata y regaremos con nuestra #CervezaCruzcampoGranReserva para darle ese toque aromático tan especial. Pero nos estamos adelantando, vamos paso por paso, aquí os cuento la receta:

Ingredientes para el marmitako de bonito y cerveza

  • 1kg de bonito sin espinas o atún rojo
  • 1kg de patatas
  • 1 pimiento rojo o morrón
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 4 dientes de ajo
  • 2 tomates medianos
  • 2 pimientos choriceros
  • 1 cayena
  • 1 pizca de pimentón dulce de la vera
  • 1/2 botellín de cerveza Cruzcampo Gran Reserva
  • Fumet de pescado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra molida y sal

 Para su paso a paso…

  1. Como ya os he dicho lo que necesitarán para darle buen sabor a su estofado es un caldo potente a base de las espinas del pescado que yo ligeramente tuesto y luego dejo hervir en agua durante 30 minutos con un poco de puerro, cebolla, zanahoria y laurel, desespumo bien, cuelo y reservo para el momento de cocer la patata.
  2. El bonito (o atún), cortado en cubos de unos dos centímetros y aderezado con sal y pimienta, lo doro en un poco de aceite en el mismo recipiente donde haré el guiso. A fuego fuerte, para que solamente coja color exterior pero no se cocine por dentro.
  3. Después, allí mismo, empiezo con un sofrito básico con muy poquito ajo, bastante cebolla, un pimiento morrón y otro pimiento verde que suavemente pocho en un golpe de aceite de oliva y unos toques de sal. Será cuando está tierno todo cuando añada pulpa de pimiento choricero, una cayena, una pizca de pimentón dulce de La Vera y dos tomates grandes pelados y bien picados para dejarlo de nuevo a fuego flojo hasta que el tomate evapore todo su agua y el sofrito esté bien condensado.
  4. Entonces añado la patata pelada y cascada en trozos medianos, le doy viveza al fuego y vierto un buen chorro de cerveza Cruzcampo Gran Reserva dejando evaporar su alcohol durante un minuto, momento en el que cubro mis patatas con el caldo de bonito y dejo cocinar a fuego bajo, con el ligero hervor de ese guiso que mantiene todo su sabor. Una vez que la patata ya esté tierna devuelvo el bonito al guiso con el fuego ya apagado, lo dejo reposar durante dos minutos y corrijo de sal y pimienta. Nuestro marmitako ya estará para ser servido de inmediato con un buen botellín de Cruzcampo Gran Reserva bien frío.

 

Como veis es un maridaje perfecto y delicioso, una forma más de darle un punch de sabor especial a nuestro guiso con esta cerveza especial.

Clara y Cruzcampo Gran Reserva

_tartar-de-atun-rojo-de-almadraba-@-restaurante-gallego-2

Atún rojo en tartar y una visita a Balfegó

Con la moda de los tartares y la sobreexposición del atún en las cartas de los restaurantes ha habido una temporada en la que ha sido realmente complicado encontrar buen atún de verdad en ellos. En la mayoría de los casos, para ahorrar costes, los hosteleros vienen utilizando un tipo de túnido conocido como atún de aleta amarilla cuyo valor culinario es mucho menor pero que se ayudan de tintes y otros aditivos para darle el color del atún rojo y así intentar engañar al comensal dando gato por liebre. En algunas ocasiones, además, cuando los tartares llegan a la mesa vienen acompañados de montañas de aguacates, mangos y otros acompañamientos que reducen la cantidad del pez en el plato y que restan sin duda sabor en el conjunto; ya inexistente de ser este tipo de atún del que os hablo.

Por fortuna, si buscamos bien y no escatimamos – el producto hay que pagarlo, no lo olviden – podemos encontrar grandes lugares donde disfrutar de este riquísimo pescado cuya suavidad, melosidad y sabor es excelso si es de calidad. No puedo no hablarles de El Campero en Barbate o del Restaurante Antonio en Zahara de los Atunes, dos templos absolutos dedicados al thunnus thynnus donde se preparan todos los cortes posibles de estos enormes bichos y de un sinfín de maneras a cada cual más deliciosa. Ojo, si quieren acudir a cualquiera de los dos les aviso que tienen que reservar con mucho tiempo de antelación, sus comedores se llenan día tras día.

Atún en Balfegó

Atún en Balfegó

En Barcelona, la familia Balfegó ha abierto hace pocos meses la Tunateca, un espacio gastronómico situado en pleno centro de la Ciudad Condal y dedicado única y exclusivamente a estos peces que ellos mismos cuidan con mucho mimo en sus granjas de L’Ametlla de Mar; unas instalaciones que he podido visitar y donde me fascinó la infraestructura que tienen organizada entorno a todo este mundo. En el Tuna Tour, quien quiera puede subirse en su barco y acercarse a las piscinas donde tienen a sus bichos alimentándolos durante meses y donde podrán bañarse rodeados de ellos. Tienen a cada pez perfectamente clasificado, los sacrifican sin estrés y tras minuciosos exámenes de calidad sólo venden como atún rojo de primera a los que verdaderamente lo son, para nunca perder sus estándares. Su producción sale del país casi en un 80% y una de las principales características de su negocio es que sacrifican a los atunes sólo bajo pedido por lo que el producto llega siempre lo más fresco posible a sus consumidores. 

Carpaccio de ventresca de atún en La Llotja

Carpaccio de ventresca de atún en La Llotja

Si visitan la zona, podrán comer platillos de este atún en La Llotja, el restaurante donde Marc Miró, chef representativo del grupo, realiza diversas preparaciones como el carpaccio de lomo  o de ventresca, el morrillo en escabeche ligero de aceite de naranja o la carrillera confitada con chalotas y salsa de mistela negra. Si les apetecen otros productos, su arroz con bogavante es realmente sabroso y las sardinas marinadas en agua de mar y vinagre Chardonnay son suaves y delicadas; un ambiente ideal en su terraza y un servicio amabilísimo para una carta de vinos seleccionada harán lo demás. 

Restaurante Gallego en Madrid

Restaurante Gallego en Madrid

Pero no querría dejarme en el tintero el último tartar de atún que realmente disfruté en Madrid, el de Restaurante Gallego, un lugar que pasa desapericibido en las cercanías del hospital Ramón y Cajal pero que cuenta con muy buen producto dentro de una sala muy agradable en la que se sirven recetas bastante cuidadas. Me sorprendió este tartar por lo rico que estaba su atún y lo mucho que le favorecía un aliño potenciado por un toque de albahaca muy sutil que, sin enmascarar su sabor, lo ensalzaba. Aquí, además, pude probar – como no podía ser de otra manera – un muy buen pulpo a feira cocido en su punto justo para aguantar la mordida pero estando tierno, un magnífico cogote de merluza o una lubina de calidad cocinada en a la perfección. Como ven, buen producto bien tratado a precios de lo más razonables. 

Como me gustó tanto el tartar del Restaurante Gallego (foto que encabeza este post), hoy me tomo la licencia para hacer mi propia versión de él y por eso os traigo aquí la receta, para que podáis practicarlo en casa pero sin olvidar nunca que para lograr un resultado óptimo tendréis que comprar un atún rojo de buena calidad, absolutamente imprescindible.

 

¿Os atrevéis a preparar la receta? PINCHA AQUÍ y descúbrela. 

Tortilla- Beko-Martin copia

Tortilla de Chips y Calabacín con Martín Berasategui

¿Sabes esos días en los que organizas una reunión-comida-festochín en casa y cuando creías que lo tenías todo bajo control, en el último minuto, se apuntan unas cuantas personas más? Creo que la obsesión de todo buen anfitrión es que a todo el mundo le guste la comida y, sobre todo, que nadie se quede con hambre ¿verdad? Por eso, para esos determinados momentos, tenemos que tener recursos suficientes para salir del paso airosos recurriendo a platos sencillos, cuyos ingredientes podamos tener siempre a mano y que todo el que lo pruebe quede fascinado como es el caso de esta tortilla.

Hace unos días me sucedió esto mismo y, gracias a Beko – esa marca de electrodomésticos tan chulos –  tuve la suerte de poder ir a casa de una eminencia en el mundo de la gastronomía, el grandísimo Martín Berasategui. Entre los dos nos pusimos en un santiamén manos a la obra y en menos de 20 minutos teníamos delante una deliciosa tortilla de patatas chips y calabacín, con la que posteriormente quedé súper bien delante de mis amigos. Martín y yo charlamos de la vida y de las cocinas, de gastronomía y del mundo, él me contó sus trucos y yo un poco de mi historia. Disfrutamos de un rato súper agradable #TambiénEnCasaDeMartin.

En este vídeo os explicamos el paso a paso de esta Tortilla de Chips, Calabacín y Parmesano, una receta perfecta para ocasiones especiales pero también para vuestro día a día, la probaréis y no querréis otra tortilla nunca más. ¡Os lo prometo!

Descubre todo lo que pasó en casa de Martín Berasategui pinchando AQUÍ Y si tenéis dudas de algún tipo o no queda algo claro (difícil, el gran Martín lo explica todo muy bien) ya sabéis dónde encontrarnos y muy felices os resolveremos vuestras preguntas.

 ¡espero que lo disfrutéis!

Coliflor aceitunas

Aceitunas, dos recetas de tapas deliciosas

Creo que no hay aperitivo más famoso y más querido que la típica tapa de aceitunas que tomamos alrededor de todo el Mediterráneo acompañadas por un refresco, un vermut o una cervecita. ¿A quién no le gustan unas buenas olivas para ir picoteando antes de entrar en faena? De cualquier variedad y color, mis #aceitunas favoritas he de reconocer que son las gordal – esas verdes grandotas llenas de sabor – o las kalamata – las pequeñitas de color morado – pero cualquier tipo me vale para compartirlas entre amigos y pasar un buen rato charlando. En casa siempre tenemos un surtido para esos momentos del domingo antes de la comida o para cuando tenemos visita o vamos a ver un partido de fútbol y aunque normalmente las tomamos sin más en muchas ocasiones también las utilizo para algunas recetas o para preparar tapas más elaboradas.

“Las aceitunas son súper versátiles además de saludable, por eso integrarlas en recetas como esta coliflor o el emparedado de queso y cecina son un acierto seguro”.

Emparedado de mousse de queso, cecina y aceitunas

Emparedado de mousse de queso, cecina y aceitunas

Las aceitunas son sin duda las reinas de las tapas y es por ello por lo que hoy os traigo dos recetas diferentes para disfrutarlas en platillos un poco más elaborados. La primera opción de la que os voy a hablar es un sencillo emparedado de mousse de queso, cecina y aceituna que elaboro con pan de semillas y centeno cortado muy finito y luego tostado y que procedo a rellenar con una suave mousse de queso, miel, lonchas de cecina, rodajas de aceitunas negras y que termino por encima con un poco de salsa brava, alioli, otras rodajas de aceituna y un poco de cilantro. Como veréis es una idea a partir de cosas que se tienen en la nevera o en la despensa y que en un periquete resuelven una tapa la mar de original y rica.

Pero yendo un paso más allá, me gusta disfrutar de cazuelitas como tapas para comer con cuchara o con un tenedor pequeñito y para eso un plato tradicional de las casas de toda la vida lo he reconvertido utilizando #AceitunasdeEspaña y he descubierto que le da un toque especial. Es la coliflor con bechamel de aceitunas gratinada con queso y que en la boca resulta cremosísima y con ese toque de la aceituna negra tan rico que lo hace totalmente diferente a como lo recordaba de pequeña, y casi adictivo. Además, es una receta perfecta para meterla en un tupper, coger el mantel a cuadros e irse de picnic a disfrutar los días de primavera con el sol en el cielo que ya estamos empezando a tener, ¿verdad?

Coliflor con bechamel de aceitunas

Coliflor con bechamel de aceitunas

¿Quieres aprender a preparar esta receta? PINCHA AQUÍ y te cuento absolutamente todo.

albondigas-2

Albóndigas de Merluza al Curry Negro

Con las Navidades ya a contrarreloj, es el momento de tomar ciertas decisiones vitales sobre lo que comeremos los días de fiestas. Lo cierto es que ir al mercado para pegarse con la vecina del quinto por las últimas cigalas a un precio desorbitado me parece una idea aberrante – quizás es por eso por lo que cada vez me cuesta más celebrar las Navidades – así que hoy os propongo una alternativa atractiva, deliciosa, original y muy folclórico-festiva para sorprender a vuestros invitados y es que estas Albóndigas de Merluza en Curry Negro son una pasada.

“Diferentes, festivas y deliciosas, así son estas Albóndigas de Merluza con Curry Negro de Gigi Madrid, ideales para sorprender y ser sorprendidos”.

Por regla general ya sé que todos conocemos las típicas albóndigas de ternera o cerdo y que las que se hacen con pescado no son tan comunes pero… ¿por qué no? A veces pienso que convertiría todo en albóndigas y me lo comería a dos mofletes, y si es dentro de un bocadillo o con un buen trozo de pan cerca mejor que mejor, ¡hay siempre que mojar la salsa! En este caso, elaboradas a partir de merluza, la receta es de Fernando Alcalá, el nuevo cocinero asesor de Gigi Madrid, un coqueto restaurante de la Calle Luchana 13 con el que yo también colaboro y donde hemos elaborado una carta viajera, original y diferente para sorprender a los comensales más exigentes ya cansado de los platos comunes y trillados que se encuentran en todos los locales de moda. Hoy os traigo la receta de las albóndigas de merluza porque desde que se implantaron en la carta de Gigi han enamorado a muchos y se han convertido junto a su Crudo de Lubina en uno de los platos más icónicos del local.

albondigas curry

¿Cuál es el secreto? Como todas las recetas de albóndigas, que el relleno esté jugoso y nada seco, tierno, que se  muerda fácil y tenga sabor a pescado; por fuera irá una salsa de curry verde que se terminará con un poco de tinta de calamar para convertirse en ese curry negro llamativo a los ojos de cualquiera, diferente, ligeramente picante, muy aromático y casi adictivo. Siempre os cuento las ventajas de cada receta y esta tiene una muy clara: se puede dejar preparado con antelación para sólo tener que dar un recalentón final a la hora de servirlo por lo que será perfecto si tenéis invitados en casa y queréis quedar la mar de bien sin tener que ensuciar la cocina en el momento importante. Mejor, ¿verdad?

En cuanto al curry, a mi me gusta hacerlo casero majando las hierbas y especias en un mortero hasta conseguir el punto aromático que me guste pero también vale si utilizáis alguna pasta de curry de las que ya vienen hechas y que se pueden encontrar en cualquier supermercado oriental o incluso en la zona internacional de los supermercados de barrio más tradicionales. En Gigi después terminan el plato con unos fideos de arroz fritos por encima y un poco de albahaca para refrescar pero esto es optativo y al gusto de cada uno. ¡Ah! y hablando de Gigi, que no os he dicho mucho pero sí que os resumo que tiene una carta cambiante según el mercado y la temporada, a mediodía tiene un menú imbatible y de postre una tarta de queso robada a Cañadio (me parece casi idéntica y es un pecado carnal) que es un espectáculo.

albondigas curry negro

 

Atractivo, ¿cierto? SI QUIERES VER LA RECETA PINCHA AQUÍ. 

tacos-tikka-masala-2-queen-burger-gourmet-copia

Tacos de Pollo Tikka Masala de Queen Burger Gourmet

Lo bueno de la globalización es que las recetas de todas partes del mundo nos llegan, nos invaden y podemos probar cosas nuevas constantemente. Por el otro lado, también nos pasa que al llegarnos estos platos nuevos – y añadiendo en la coctelera  nuestras ganas de innovar – juntamos churras con merinas y terminamos comiendo cosas inesperadas. ¿Y qué tiene da malo? ¡Pues nada! Porque el secreto está claramente en hacerlo bien y con sentido como es el ejemplo de la receta de los Tacos de Pollo Tikka Masala que traigo hoy, o “cómo México se encontró con la India”. Todo hay que decirlo y más después de mi reciente visita a México: cualquier guiso rico se debería meter dentro de un taco.

“Cualquier guiso rico se debería meter dentro de un taco. Estos Tacos de Pollo Tikka Masala que probé en Queen Burger Gourmet son prueba de ello”.

La inspiración para esta receta he de admitir que no es mía sino de los chicos de Queen Burger Gourmet que en la extensa carta de su restaurante del norte de Madrid (pegado al Hospital Ramón y Cajal) mezclan algunos platos de todo el mundo con su oferta de buenísimas hamburguesas de carne de primera calidad.

El secreto de estos tacos, además de un guiso de pollo de corral bien jugoso y cremoso y los aderezos perfectos para acompañarlo (mango, aguacate y un picadillo fresco de hierbas) es que la tortilla está frita por lo que queda tremendamete crujiente y agradable a la hora de morderlo. Es una receta que es sencilla de preparar y que además le gustará a todo el mundo en casa, sólo tendremos que modular la potencia de la salsa interior en función de los gustos de cada uno. Además, la idea de los tacos es simplemente una opción, podéis utilizar el tikka masala para comerlo solo, acompañado con arroz, meterlo en un sándwich… ¡lo que se os ocurra!

Pero antes de daros la receta, le he preguntado a los cocineros de Queen Burger y hemos conseguido dar un poco más de luz a lo que es un “tikka masala”, una preparación del sudeste asiático que depende mucho de la zona en la que se cocine  o de la familia que lo haga, igual que pasa con recetas nuestras como el cocido, que en cada lugar lo hacen distinto, ¿no? Lo que sí que está claro es que siempre lleva tomate y leche de coco o nata, especias al gusto de cada uno (entre las que no puede faltar el garam masala), ajo y el ingrediente principal que cada uno quiera (cordero, pollo, gambas…etc).

Para leer la receta, PULSA AQUÍ.

Conchas Pesto e Panna

Pasta Pesto e Panna con huevas de trucha

Hay recetas que por muy absurdas y fáciles que parezcan merecen la pena ser explicadas, más que nada porque quizás nunca nos habríamos plateado tal combinación. En Italia comen pasta casi absolutamente todos los días de la semana, ya sea por la mañana o por la noche y de una infinidad de variantes diferentes: en sopa, horneada, fresca, seca…etc. Esta pasta pesto e panna con huevas de salmón son el fruto de una mezcla de ingredientes en la nevera que luego, bicheando por internet, me he dado cuenta que en realidad sí que se utilizan juntos en el país de la bota. ¿Nata con pesto? Pues sí, señores. Tal y como lo cuento. Y es que… ¿qué no está rico con nata? Podría haber hecho una carbonara a partir de huevo también pero no, opté por esta dirección para ver qué era lo que resultaba, sin estar muy segura de cómo acabaría mi ramekin de pasta: si en la basura o proporcionándome felicidad.

Pasta pesto e panna

Y la felicidad llegó tras la primera cucharada de esa mezcla láctea con la albahaca de la que se salía cada vez que una hueva de caviar de trucha explotaba en la boca, ese contrapunto ligero pero más que suficiente para que el plato nunca deje de cansar. Las huevas que utilicé fueron Pescaviar, ya me habéis visto utilizarla algunas veces antes pero la verdad es que me encantan, y además de trucha tienen de otras cosas como picantes, de soja, de arenque… ¡para cualquier plato! Las uso mucho y nunca me fallan, ya sabéis como es esto: cuando encuentras algo que te gusta, ni tocarlo. Así que bueno, para hacer un resumen rápido: conchas de pasta seca de las que tengáis en vuestro armario, nata, un buen pesto casero a partir de albahaca fresca y unas huevas de trucha. Os prometo que en 15 minutos tenéis una comida/cena deliciosa y sin ensuciar mucho. ¿Qué más se puede pedir?

“La receta de esta pasta pesto e panna es tan sencilla que sólo tardaréis 15 minutos y será diferente al resto de las salsas que habéis probado. “

 

Para ver la receta, PULSA AQUÍ. 

habas-con-huevo

Habas con jamón y huevo que son #MiMejorExcusa

Me gusta cuando llega el invierno y nos encerramos al calor de la lumbre. Es el momento en el que nuestras tripas piden consistencia y calor y los guisos afloran por todas partes. Adoro el otoño por todo lo bueno que nos trae, porque llegan las setas, porque entra la caza, porque el cocido triunfa sobre todo lo demás y porque el puchero se convierte en el rey indiscutible de cualquier casa. Sí, mientras que hay algunos que viven a una nariz pegados, yo viviría feliz pegada a una cuchara; creo firmemente que es uno de los mejores inventos que se le ha ocurrido jamás al ser humano. Una cuchara en la mano derecha, un trozo de buen pan (con mucha miga, por favor) en la mano izquierda y delante cualquier cosa con un poco de caldo-salsa-jugo-sopa potente y reconfortante hacen que mi sonrisa permanezca perenne durante un buen rato, como pasó cuando comimos en casa este Salteado de Habas con Jamón y Huevo. Sí, soy una chica fácil.

“Llega el invierno y con él las ganas de calor  y cariño, y esa es #MiMejorExcusa para que Deliveroo me traiga a casa guisos como estas habas con jamón y huevo”.

Yo sé que ahora lo veis y babeáis, pero lo cierto es que en casa se preparan estas cosas muy poquitas veces porque estoy trabajando tanto que cuando llego sólo quiero levantar las piernas y tumbarme en el sofá con una buena peli. Por eso reconozco que últimamente #MiMejorExcusa para pedir Deliveroo es que me traen platos como este a casa sin yo tener que mover un dedo, y es taaaaaaaan cómodo. ¿Lo habéis probado alguna vez? Si os apetece tengo un código que podéis utilizar y tendréis 8€ de descuento en vuestro primer pedido: #EXCUSASCLARAS. ¿Cuál va a ser tu excusa?

 

¿Quieres ver la receta completa? PINCHA AQUÍ.

maccheese1

Mac&Cheese, la receta para los cheese lovers

Hay ciertos platos que los yankees practican con asiduidad y alevosía pero que nosotros no hemos adoptado ni parece que vayamos a hacer. ¿Por qué? Realmente no sé qué es lo que tienen estos Mac&Cheese de diabólico pero sí que es cierto que cada vez que los preparo no me imagino a mi madre haciéndolo ni a mi cocinándolos para mis futuros retoños, porque todo llegará… o no a este paso, parece que Tinder no está funcionando. Pero volvamos a los macarrones que son lo realmente importante aquí: macarrones y queso es su traducción literal y es que no es más que eso, una salsa de queso que condimenta unos macarrones comunes en los que al meter el tenedor comienzan a salir hilos infinitos que harán que más  que uno pase un rato divertido navegando por sus mac&cheese.

“Los mac&cheese son ese plato de pasta muy común en los países anglosajones por el que cualquier niño mataría”

Así que resumiendo la receta: macarrones cocidos al dente (sí, no me gusta la pasta pasada y chiclosa) bañados en una salsa a partir de una especie de bechamel llena de los quesos que a cada uno le gusten, aunque normalmente es de queso cheeddar. En mi caso, utilicé los que tenía por casa así que el resultado terminó siendo más blanquecino de lo que normalmente es gracias al color de su queso tradicional pero no por ello estaba menos bueno. Sí, es una gordez y sí, están ricos con ese punto de pimienta por encima que creo que es totalmente imprescindible.

Mac&Cheese

Esta receta es fácil, rápida y absolutamente deliciosa y realmente hará que todos los que se sienten en la mesa se enamoren de los mac&cheese, un plato que aunque en España no es todavía muy conocido se va a ir abriendo camino en nuestra gastronomía. ¿Calorías? ¡Felicidad!

 

PARA VER LA RECETA PULSA AQUÍ.