Ñoquis

Ñoquis, morcilla y habitas

Del italiano “gnocchi”, estas bolitas de patata suelen consumirse todos los jueves del mes en el país de la bota, siendo las perfectas sustitutas de todos esos platos de pasta que abundan en las casas de todos los nativos a la hora de la comida. Generalmente, si quisiéramos hacerlos caseros, una masa de patata con harina y huevo sería suficiente para darle forma aunque se conciben también a partir de otros ingredientes como quesos y diversas verduras y hortalizas. En este caso, vamos a aprovechar los ñoquis comprados en el supermercado pues sólo tendremos que hervirlos un minuto en agua con sal y los tendremos listos para su consumo.

Ñoquis5

¿El condimento para los ñoquis? Un pochadito de cebollita caramelizada que mezclaremos con una morcilla de arroz, de la de Burgos, las que nos solemos comer con dos huevos fritos y un trozo de pan en cada mano, y unas habitas salteadas. Realmente es una receta que no tiene ninguna ciencia sino aunar bien los ingredientes, cuidar darles el punto de cocción perfecto y listo; la morcilla es bien agradecida pero puede comerse el sabor del plato si se abusa de ella, por lo tanto tened en cuenta que no es lo mismo la que vosotros compréis que la mía pero, por ejemplo, la de Villada está muy rica para todos aquellos que necesitáis una marca a la que referirse. Aún así, el carnicero del mercado suele tener siempre de bastante buena calidad, preguntadle porque ya sabéis que es mejor gastarse un eurito más que no ahorrar en ligerezas que luego hacen que el plato no salga igual de bueno.  ¿Las habas? Existen tanto en conserva, realmente sensacionales como las de Perón o las de La Catedral, pero también podréis encontrarlas congeladas, yo siempre recomiendo las baby que son más tiernas y finas.

¿Soléis preparar ñoquis en casa? ¿Cómo los hacéis? 

PARA VER LA RECETA PULSA AQUÍ

Tagliatelle-Caviar4

Carbonara de cangrejo y perlas de arenque

Guanciale, o panceta, huevos, parmesano o pecorino y un buen tris de pimienta negra son los ingredientes indiscutibles de la tradicional salsa carbonara para la pasta. Aunque todos los sabemos, muchas veces hemos hecho oídos sordos lanzándonos al vacío y utilizando nata para nuestra receta, ¡y lo que me gustaba (y sigue gustando) la versión que hace mi madre con toda su parte láctea! Sí, puede que no sea la original y auténtica, pero está buenísima.

Tagliatelle-Caviar7

Así que partiendo de esta premisa, hoy os traigo una receta cuya base es la carbonara pero cuyo resultado no tiene nada que ver con ella. Para realizarla he aprovechado que Pescaviar me obsequió con una muestra de sus productos y la verdad es que les he dado buena salida. Para la salsa he empleado la crema de cangrejo que aunque normalmente ellos recomiendan untarla en frío en algún tipo de pan yo he optado por calentarla con un poquito de leche, sal y pimienta y bañar con ella mis tagliatelle. Después he terminado coronando el plato con una yema de huevo atemperada y una cucharada de perlas de arenque negro, elaboradas a partir de filete de arenque ahumado sin conservantes ni colorantes, junto con unos brotes de espárrago verde simplemente escaldado.  También he podido probar las huevas de trucha y aquí sí que he usado pan tostado, un poquito de mantequilla y para dentro, ¡qué ricas ahora que vienen las Navidades! Ideales para unos canapés…

Pescaviar

Por lo que veis es un plato tremendamente sencillo teniendo todos los ingredientes a mano y el resultado además de muy visual queda verdaderamente rico. Y vosotros…

¿Habéis versionado alguna vez la carbonara? ¿La hacéis con nata o con huevo? 

Si quieres ver mi receta, PULSA AQUÍ. 

IMG_20151031_151306245_HDR

Verdinas con mejillones

 

 

Me gusta el otoño por la llegada de la caza, por el triunfo de la cuchara y la omnipresencia de las legumbres, en cualquiera de sus vertientes. De ellas, he de confesar que tengo especial predilección por las pochas y por las verdinas, las primeras en blanco y las segundas en verde, por su fantástica cremosidad y también por su suave sabor, ideales gracias a su sutilidad. En especial, estas fabes me gustan con pescados y mariscos, no sé por qué pero su combinación resulta siempre maravillosa, guisadas en el propio caldo en el que cuezo éstos.

IMG_20151030_142748591

En esta ocasión, al acudir a la pescadería, me recomendaron que me llevara una malla de mejillones ya que habían llegado “espectaculares” y fue totalmente cierto, además que su precio es toda una ganga. Lo primero que hice fue limpiarlos y cocerlos al vapor y reservar el agua que habían soltado, pues la añadiría al agua de cocción de las verdinas para potenciar el sabor del guiso junto con un poco de caldo o fumet de pescado. Por otra parte, aunque estén de la temporada, os recomiendo que pongáis las verdinas a remojo la noche anterior en agua con sal para que se ablanden y resulte más sencillo cocinarlas, luego sólo tendréis que cocer las alubias, añadirles un sofrito de verduras y los mejillones ya abiertos en el último momento. Es un guiso que aunque tarde un ratillo es mejor hacerlo a fuego bajo y olvidarse de él, el olor invadirá vuestra casa y no podréis dejar de querer meter la cuchara.

PARA VER LA RECETA PULSA AQUÍ. 

IMG_4843

Noodles con pulpo y salmón

En Vietnam probé muchos platos con noodles, los mercados amanecían muy pronto y allí se ponían las señoras a hacerlos frescos apilándolos en montañas de diferentes colores, formas, ingredientes y anchos; era mágico verlas estirándolos, dándoles forma, manejando las masas y, después, venderlos en formatos enormes dentro de bolsas de plástico. Allí los probé fritos, fríos, salteados, en sopa, secos o incluso asados para platos con carne, aves, pescados, mariscos y mixtos y es que no hay comida que se precie sin alguno de éstos presentes sobretodo en su versión con caldo que genera ruidos fantásticos de gente sorbiendo en los boles al mismo tiempo.IMG_4842

La receta que os traigo de noodles con pulpo y salmón es un salteado rápido que podréis preparar en menos de quince minutos y cuya base son los noodles de arroz finos que también se llaman vermicelli, que podéis encontrar casi en todos los supermercados grandes, en la zona de comida oriental y que son súper útiles porque no hay ni que cocerlos, con sumergirlos en agua será más que suficiente. Por otro lado, los mezclaremos con una pata de pulpo que se compra ya cocida y con un poco de salmón cuyo secreto está en el marinado que se hace simplemente con azúcar y sal. ¿El secreto? Un buen pochado de las verduras y las salsas y especias que le agregamos para condimentarlo, puro umami.

Para ver la receta, PULSA AQUÍ.

IMG_4877

Tortilla de calabacín y parmesano

Está claro que la comida va de placer, y quién lo niegue miente. Vamos, que los que llegáis a vuestra casa y para cenar doráis en el horno, día sí y día también, una pizza precocinada no podéis ser felices, pero los que dais de comer palitos de pescado a vuestros niños tampoco, ojo. No hay necesidad de que os de el motivo de estas afirmaciones así que os voy a contar el principal: sois unos vagos de narices. Vale, sí, trabajamos mucho y ganamos poco pero de verdad, ¡qué placer sentarse veinte minutos a comer algo absolutamente brutal y que tarde poco en hacerse! ¿o no? Y si es barato mejor que mejor.

Por eso hoy traigo esa receta de verdura que todo el mundo quería encontrar para comer sano, delicioso, rápido y muy económico, esa receta que siempre os hará parecer los reyes de la cocina aunque sólo encendáis los fuegos para hacer un sándwich a la plancha. Pero por algo se empieza.

IMG_4876

Lo cierto es que esta tortilla no tiene mucho secreto pero la gracia está en pensar en sus ingredientes: los huevos nacieron para dar felicidad, el calabacín aporta ese punto dulce y una jugosidad impresionante y el parmesano ese toque salino y untuoso que hará que la combinación sea brutal, además le añadimos un poco de cebollita en el sofrito, et voilà! Ni usáis tanto aceite como con la tortilla de patata, ni metemos un hidrato que la volvería más calórica, ni ensuciamos tanto, ni nada de nada. Son todo ventajas y puro amor.

Para ver la receta, PINCHA AQUÍ. 

IMG_4867

Quiche de morcilla y manzana

Ponerse a hornear ha dejado ya de ser un suicidio desde que septiembre nos ha bendecido con la llegada de las noches con edredón así que vamos a abrir la veda y que los infiernos sean también los que calienten nuestras casas a partir de ahora. Que nos gorrinos y las manzanas han nacido para estar juntos todo el mundo lo sabe y si además queremos hacer una tarta salada con ellos le añadimos una buena masa y un poco más de verde para que el sabor no sea too much que dependiendo de la morcilla nos puede dar un viaje curioso.

IMG_4866

Lo bueno de estas quichés es lo fácil que son de hacer y lo buenas para dejarlas preparadas el día anterior porque se deben de comer fresquitas – sí, eso lo impongo yo porque me da la gana – así que son el objetivo ideal del tupper. Para la masa, podéis optar por cualquier comprada de supermercado o hacerla vosotros mismos, se llama masa quebrada, just for you to know. Vale, y poco más os puedo contar de la receta, que no podía ser más para borricos: estiro masa, horneo masa, mezclo todos los ingredientes, los pongo encima, horneo y ya. ¿lo incluimos en “recetas para dummies“? No sé, sólo sé que esta quiche de morcilla y manzana está adictamente buena. Probadla y me decís, sí, sí, si…

PARA LEER LA RECETA PULSA AQUÍ.

Pulpo-a-feira5

Pulpo a la gallega, a mi manera

El pulpo es de esos animales que debería ser beatificado. Sí, tendríamos que ponerle un altar y no sólo por predecir los resultados de los mundiales de fútbol, como hizo el octópodo más famoso de la historia -sin contar con Calamardo, el amigo de Bob Espoja – y es que como comida es un auténtico manjar. ¿Qué pasa? Pues que como con casi todos los productos buenos, no hay que hacerle mucha cosa sino dejarlo tal cual, bien cocinado  y con pocos acompañamientos, como hacen en Galicia, la cuna del pulpo.

No hay aldea, pueblo o ciudad gallega que no celebre sus fiestas con un montón de pulpeiras sirviendo este producto de la forma que se ha extendido más por el mundo: a feira, o a la gallega; con patatas, un chorrito de aceite de oliva, sal y pimentón. No haca falta más que un buen pulpo con su centro blanquito, no, pero como todo en esta vida hay que buscar el punto perfecto que darle al animal para que se quede con una carne tersa, lo suficientemente tierna para darle un mordisco pero nunca blandurria. ¡Ay, el truco del almendruco!

Pulpo-a-feira2

Sin duda alguna uno de los secretos mejor guardados de la receta para preparar este octópodo es la dureza de sus carnes, que tendremos que ablandar o bien llevándolo al gimnasio y dándole mamporros contra el suelo o congelándolo, ya que así las fibras se romperán por el efecto de la temperatura. Luego sólo nos quedará asustarlo en agua hirviendo unas cuantas veces y cocerlo hasta que esté tierno. ¿Después? Pues en teoría en Galicia no se acompaña con nada más pero podremos hervir unas patatas, o cachelos, en ese mismo agua y servirlas de compañeras.

En esta ocasión os traigo una versión más canalla, como podéis ver en las fotos y no el pulpo a la gallega tradicional, del que también os doy las pautas para prepararlo. Hay pulpo cocido en la receta, sí, y patatas hervidas en el agua del pulpo, también, pero les he puesto unos puntitos de salsa de chile dulce y de mayonesa y en lugar de espolvorearlo con pimentón he utilizado polvo de aceituna negra y unas hojitas de cilantro además de un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡y tan ancha es Castilla! Vamos, que si me ve un gallego me mata, pero al ser poquito el contrapunto que le he puesto no ha invadido el sabor del rey de los tentáculos y le ha dado un punto fantástico. Pero ya sabéis, buen pulpo + buena cocción = éxito asegurado.

PARA VER LA RECETA PINCHA AQUÍ

IMG_4740

Ensalada de pasta, melocotón y queso fresco

Con el calor apretando tan fuerte estos días se hace bastante cuesta arriba la entrada en la cocina. No es época de caldos que reducen durante horas, largos sofritos o asados que se tiran infinitos minutos en el horno; esos se los dejamos a nuestro querido invierno, que ya nos los pedirá. Menos mal que en España no funcionamos como en Vietnam y no nos ha dado todavía por desayunar sopas hirviendo con 40ºC a las 7 de la madrugada, aunque no digo yo que un buen plato de esta ensalada no nos entrase bien después de una larga noche que terminase en la playa.

IMG_4738

 

Lo bueno de estos platos de pasta fríos es que nos valen para un roto y un descosido, son las ensaladas perfectas para meter en un taper y llevar donde queramos y, además, a los niños les suelen fascinar. Pues saliendo un poco de la clásica ensalada de pasta de atún y maíz enlatado – que, ojo, me fascina y no puedo perdonar ni de broma durante estas fechas – he tirado de nevera optando por un producto súper de temporada como es el melocotón con una mezcla de lo que tenía a mano y el resultado ha sido maravilloso. Ya sabéis, os animo a que probéis con lo que tenéis en casa, esto es sólo una idea de la que cada uno debe obtener su propio resultado, ¡seguro que os queda de escándalo!

PARA VER LA RECETA PULSA AQUÍ. 

IMG_4649

Marmitako de caballa

Conocido en su origen por ser un guiso de patata con bonito muy popular en la zona del cantábrico, el marmitako se puede también versionar utilizando otro tipo de pescados. Aquí reside la gracia de la cocina, en no ceñirse a una receta y calcarla al pie de la letra sino ser capaces de utilizar los recursos para adaptar cualquier comida a nuestros gustos o a los ingredientes que tengamos. En esta ocasión, a la patata, pimiento, cebolla, pimentón y un buen fumet de pescado le he incorporado caballa, uno de los peces más económicos que podemos encontrar hoy en día en las pescaderías pero no por ello menos apetitoso; así que vamos a elaborar un marmitako de caballa.

 

IMG_4644

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como recomendación, pedid al pescadero que retire los lomos de sus caballas pero que salve la espina y la cabeza, que reservarán para hacer un caldo, o fumet, con ellas y así dar mayor potencia después al guiso. Por supuesto, los lomos tendrán que limpiarlos de piel y espinas, con paciencia y unas buenas pinzas, para que luego la sorpresa desagradable no llegue a la boca. Un poco latoso pero merece la pena para que la ingesta sea más sencilla y sorprendente.

Como cualquier guiso, recomiendo paciencia y una patata de calidad, que no quede harinosa, como esta Patata Nueva de Málaga que yo he empleado,  para que de una cremosidad especial que, junto a la potencia de sabor, hagan una experiencia maravillosa. Salmón, chipirones, bacalao… ¿con qué pez se os ocurre a vosotros?

PINCHA AQUÍ PARA VER LA RECETA

IMG_4570

Lombarda con manzana y nueces

Hay ciertas verduras que cuesta más comer. Quizás es que las preparaciones que conocemos con lombarda son más reducidas, que sólo las practicamos en sota-caballo-y-rey o que no son tan sencillas de maridar como todas las demás. Las coles son una familia de Amor u Odio, no puedes ser indiferente, o las adoras y las consumes frecuentemente como es mi caso o no hay manera de que formen parte de tu comida diaria.

La cuestión es que esta florecilla verdulera es de lo más bonita y de lo menos cocinada, ¿por qué será si yo la recuerdo desde que soy bien pequeña cocinada por mi madre? No lo sé, pero hoy traigo la receta que ella me hacía ligeramente versionada, con su toque de vinagre pero no tan potente, ¡la eterna discusión! Que a ella le gustaba que reventase en la boca y a mí con un toque ligero me parecía más que de sobra. Las pasas y las nueces han sido incorporación mía, quizás inspirada por las espinacas con pasas y piñones, o a la catalana, que tanto me gustan, quién sabe, lo que sí puedo afirmar es que el resultado es absolutamente adictivo tanto para comer solo como para acompañar algún plato de carne – cerdo, se me ocurre mientras escribo estas líneas.

Lo bueno de este guisito es que lo podréis comer tanto caliente como a temperatura ambiente y que es de lo más versátil: con un chorreón de nata hacéis una salsa para pasta que no pararéis de chuparos los dedos y con  una buena capa de queso emmental derretido será un glorioso bocata.

La preparación, aunque un poco larga, es bastante sencilla. Es una verdura ruda y tarda muchísimo más en ablandarse que su primo el brócoli. La dejaremos pochar hasta que adquiera la consistencia deseada, aquí, para gustos, los colores.

PINCHA AQUÍ PARA VER LA RECETA.