Ajoblanco, breva, anchoa, tomate de árbol y kimchi

Ajoblanco, breva, anchoa, tomate de árbol y kimchi

El verano ha llegado y, si no, lo vamos a instaurar. En mi casa lo averiguamos rápidamente cuando cambia el menú y dejamos de comer cocido casi todos los días de la semana para pasar al gazpacho; resulta que era así como funcionaba en casa de mis abuelos, allá por el Badajoz más profundo.

Ajoblanco, breva, anchoa, tomate de árbol y kimchi

Lo cierto es que las sopas frías entran de sopetón cuando el calor aprieta y, bien guardadas en la nevera, nos hacen un plato rápido para servir en el momento aderezándolo con lo que tengamos por casa. En esta ocasión no buscaba tanto hacer un ajoblanco sino dar salida a unas brevas (¡oh! junto con los higos y los melocotones – no se ofendan mis queridas manzanas – son mis frutas preferidas) que andaban pululando por ahí y me apetecía usar en algún plato salado.  Así que abrí la despensa y fui sacando ingredientes de esos comunes para todos los mortales que no suelen fallar en mis estanterías: kimchi, anchoas, almendras y tomates de árbol. ¿Qué carajo es el kimchi? Una col fermentada coreana que decidí triturar para hacer un puré y poner unas gotas en el plato  para que le diese un punto entre ácido y picante y refrescase ligeramente. Las anchoas y las almendras, las primeras de Santoña y las segundas Marconas, importante que intenten ser siempre de la mejor de las calidades pues luego eso marcará el resultado final y determinará si seguiremos bebiendo agua durante toda la tarde por culpa de la salazón o podremos descansar al aire libre disfrutando de una siesta placentera.  Y si ya hemos pasado por el sur gracias al ajoblanco, por Corea con el kimchi y por el cantábrico Dios mediante nuestra anchoa, nos queda una visita andina de la mano del tomate de árbol o tamarillo, una fruta proveniente de un arbusto que allí se utiliza tanto en ensaladas como para hacer zumos, dulces y postres. En Madrid, si queréis conseguir kimchi ya preparado podréis encontrarlo en un supermercado coreano que hay en la calle Leganitos; para el tamarillo, en cambio, id directos a Gold Gourmet porque si no lo tienen, os lo conseguirán.

Ajoblanco, breva, anchoa, tomate de árbol y kimchi

Por cierto, no os olvidéis que sólo hay un secreto además del de  utilizar buenos ingredientes dentro de una crema para que salga rica, y es, únicamente, triturarla hasta el infinito para que quede bien cremosita.

 

Para ver la receta, PINCHA AQUÍ.

¿Se os ocurren otras formas de utilizar las brevas? ¡¡¡Se buscan ideas!!!

Caballa en escabeche dulce

Caballa en escabeche dulce, ¡Salta, caballa, salta!

Buscando estaba yo mi adorada caballa el otro día en el Mercado de San Antón ya que en A Punto tenemos unos talleres que llamamos Ruta al Mercado que consisten en ir al mercado a comprar el producto y luego cocinarlo en la escuela. El hecho es que aprovechando que están de temporada he ideado un ceviche con este fantástico y barato pescado azul pero cuál sería mi sorpresa cuando el «pescadero» de dicho lugar me comentó que no trabajaban ese pescado porque «es un pescado pobre». Me quedé ojiplática y así lo transmití en mis redes sociales; tal me pareció su ignorancia y la decepción fue tan grande que no pude más que pedirle que me encargase cuatro para el sábado ya que me acercaría con mi grupo a comprarlas; el chico accedió. Lo cierto es que según me alejaba del mercado de vuelta a la escuela el enfado se hacía más y más grande, ¿por qué se le llama mercado a un lugar en el que lo único que se promueve es un consumo elitista? Realmente esta moda de los mercados posh nos está invadiendo desde la creación de San Miguel, sino fíjense en la que será la nueva apertura de la calle Fuencarral, el Mercado de San Ildefonso. Pero a los guiris les encanta, encontrar el producto perfectamente ordenado y precioso, casi que no parezca comestible, a precio de oro y, después tomarse unas tapas en el mismo espacio, también a precio de oro. Yo, qué quieren que les diga, pero me quedo con los mercados de verdad, los de toda la vida: MostensesLa PazMaravillasChamartín… donde huele a pescado y tienes que tener cuidado con dónde pisas.

Así que al final volví a uno de los míos y me hice en el acto con un par de caballas, ese pescado azul brillante, plateado, verdoso, que tanto me fascina. Saqué los lomos y decidí escabecharlo, curándolo previamente en sal y azúcar. Pobre será el pescadero que no lo coma, porque no sabe lo que se pierde. Está en plena temporada y se puede encontrar casi en todas partes y sus precios oscilan desde los 2,75€/Kg en Mercadona hasta los 8,50€/Kg en Pescaderías Coruñesas, ¿un desfase justificado? Pues lo dudo siendo un producto que abunda estas semanas, pero claro, no es lo mismo comprar en masa como lo hacen los supermercados que ser selectivos como en Ernesto Prieto del Mercado de Chamartín, que la tienen a 6€/Kg.

Aquí os dejo la receta… PINCHAD AQUÍ

Risotto allo zafferano di Massimiliano Alajmo

Mamá, ¿Cómo consigo un risotto que no sea un cemento?

Después de Mamá, ¿por qué mi tortilla de patata es una piedra? y de Mamá, ¿por qué mis croquetas son como balines? sigo insistiendo:  tranquilo, no estás solo, no eres el único que se ha estrellado en la cocina Dios mediante lo que iba a ser un buen arrocito. Todos nos hemos topado alguna vez con la guerra del almidón y el punto de cocción, esa lucha que ha dado lugar a los más bellos engrudos que sientan como un tiro a nuestros estómagos. Y sí, queridos, nos intentamos excusar con un: «Bueno, estoy aprendiendo…» pero estos horrores culinarios nos dejan a la altura del betún, y más si nos da por cocinar para la teórica fecha del enamoramiento que llega estos días, San Valentín.

He oído por ahí constantemente que, aunque no sepas bien hacer arroces, marcarte un risotto es más fácil que coser un botón y que siempre que tengas que triunfar con tus invitados lo vas a coseguir. ¡Mec!, error brutal. Quien recomienda esto es vuestro peor enemigo y quiere que vuestra cita sí o sí vaya a pique, tened cuidado a quién presentáis a vuestras novias, que hay mucho pulpo suelto. Pero, aún así, un risotto bien hecho sí que os puede encumbrar a la gloria, aunque tendréis que andaros con mil ojos tanto en la técnica como en los tiempos de elaboración. La idea básica es conseguir un arroz meloso/cremoso gracias a la adición paulatina de caldo, y no todo de un golpe, removiendo frecuentemente durante su cocción. Para terminar, se le añade una grasa que sirve para «mantecar» y el punto complicado es conseguir una cocción correcta del arroz mientras la textura melosa es la deseada.

Realmente todo esto viene porque ayer, de comida de personal, nos metimos entre pecho y espalda un mazacote cementeril de buen sabor a setas pero que luego nos dejó tumbados el resto de la tarde y acordándonos hasta hoy mismo del que lo había cocinado. Y no precisamente para bien.

Así que… ¿Mamá, cómo consigo un risotto que no sea un cemento?

Si queréis saberlo, sólo tenéis que pinchar aquí.

Sándwich StreetXO. Miss Migas

Sándwich Club de StreetXO, la receta y el libro Dim Sum

Que una vez a la semana visito StreetXO (leído stritequiso) no es ya ningún secreto. Si queréis saber un poco más del lugar podéis pinchar aquí y si preferís leer acerca de Diverxo, su hermano mayor y con 3* Michelín en su maleta, aquí. La cuestión es que mi paso semanal obligado por el cielo de El Corte Inglés de Callao es porque me gusta darme el capricho de comer algo distinto, que no se encuentra en el resto de los bares y restaurantes; algo que me pone. Y de tanto ir me voy quedado con la copla de los platos que me cuentan, así que cuando llegó a mis manos Dim Sum, un libro absolutamente fantástico, y vi la receta de los bollos al vapor rellenos de carne de cerdo pensé automáticamente en los de StreetXO y decidí versionar el plato en casa.

El libro Dim Sum. Miss Migas

Este libro del que os hablo es de Janice Wong y Ma Jian Jun y se dedica casi y exclusivamente al maravilloso mundo del dumpling. Tiene las fórmulas para los diferentes tipos de masas y, además, va un paso más allá proponiendo ideas de rellenos diferentes y formas del todo divertidas. Termina el libro, además, con una serie de pastelillos tanto salados como dulces, ideas originales de la chef.  Yo lo compré en A Punto librería (c/Hortaleza, 60) y creo que es el único sitio en España donde tienen ejemplares físicos, por supuesto sólo en inglés. Las imágenes están extra cuidadas y la edición del libro es maravillosa. Las recetas están bien explicadas y el paso a paso se hace del todo sencillo. Un must para vuestra biblioteca, sin lugar a dudas.

Así que si queréis leer la receta completa y lanzaros al vacío adictivo que vais a preparar, sólo tenéis que pinchar aquíY, si os animáis a hacerlo en casa, espero que me mandéis fotos de ello. Me podéis encontrar en @Clara_MChef, en Facebook y en clara@missmigas.com

Alcachofas fritas y confitadas

Alcachofas fritas y confitadas y El Mesón de Doña Filo (Colmenar del Arroyo, Madrid)

Estamos en plena temporada de alcachofa y, ya sea Tudelana o del mismísimo Benicarló, he de reconocer que es uno de mis vegetales favoritos siempre que sea fresca (o en algunos casos congelada) pero no logro tragarla si es la alimonada y vinagrera embotada. En casa las hacemos de distintas formas: con bechamel y gambas, fritas, hervidas, rellenas y las clásicas salteadas con jamón ibérico; pero el otro día comiendo en el Mesón de Doña Filo las probé confitadas y luego fritas, acompañadas por una bullabesa espectacular.

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Crema de lentejas. Espuma de Curry. Cigalita a la plancha

Crema de lentejas. Espuma de Curry. Cigalita a la plancha.

Nos conocimos siendo un gran perolo lleno de lentejas estofadas con curry a las que le acompañarían unas cigalas de cuerpo pelado previamente marcadas en la plancha. Detrás de la olla había un hombre con cresta, uno de esos que ahora está muy de moda y que no voy a nombrar para no caer en la repetición. Sí, ese al que admiro por, entre otras cosas, ser fiel a sí mismo. Y cuando me tocó cocinar el primer plato del menú de nochevieja (nunca he entendido por qué no se puede cenar huevos fritos con patatas ese día) decidí hacer una versión de lo que había visto en aquella cena benéfica en la que participamos. Las lentejas pasaron a ser cocinadas simplemente con vegetales y luego se convirtieron en crema. El curry, que en origen estaba integrado en el guiso, fue una espuma sobre la crema. Y la cigala permaneció tal cual, a la plancha, sobre el resto del plato. Me faltó un toque crujiente.

Soy más de cuchara que los asturianos de fabada, y no me importa si es invierno o verano porque eso de tener el corazón en Cantabria hace que en pleno agosto viva en una temperatura que me permite sacar el cocido a pasear. Lo cierto es que en mi casa se come la versión madrileña una vez a la semana y, practicamente siempre, hay sopa en la nevera o en el congelador. En esta ocasión utilicé unas lentejas peladas que unos Kuwaitíes me habían regalado, son como más anaranjadas, pero podéis perfectamente utilizar unas pardinas o las que tengáis a mano. Para la espuma de curry opté por la leche de coco en una combinación muy sencilla con el curry, un poco de leche normal y un punto de sal. Una buena idea sería saltear las cabezas de unas cigalas o gambas en el mismo lugar donde vayamos a hacer la espuma y que….

Si queréis leer toda la receta sólo tenéis que pinchar AQUÍ.

Crema de remolacha. Miss migas

Crema de remolacha con gougères de roquefort

Cada vez que llega un proyecto a mis manos lo cojo con la misma ilusión, me desquebrajo la cabeza e intento buscar alternativas fuera de lo común para darle una aproximación diferente.  «No te preocupes, nadie va a hacerlas» fue la frase que más me impactó cuando pedí consejo sobre qué receta incluir en el especial de Navidad que me pidió la Revista Mía  y que ya podéis encontrar en vuestros kioskos. Pues yo las he hecho, más de una vez. He comprado revistas y he  hecho sus recetas, y me he cogido un cabreo del quince cuando salían truños después de mezclar los ingredientes, sobretodo en temas de repostería, donde la improvisación es mucho más limitada que en el mundo salado. Así que no me importó un comino que los demás pensaran que mi trabajo iba a ser en balde y me metí en la cocina para hacer unas cuantas pruebas antes de decidir qué platos incluiría.

Gougeres. Missmigas

Como en casa siempre se ha comido sopa después del picoteo, decidí que empezaría con un plato de cuchara, en esta ocasión una crema de remolacha con una espuma de brandada de bacalao. Aquí, en cambio, os traigo una versión parecida pero sustituyendo la brandada por unos gougères de roquefort que triunfaron en casa el otro día. La cuestión es darle un toque salado a la crema, que de por sí es bastante dulce por el uso de este tubérculo.

Estos gougères, en esencia una pasta choux con queso, son adictivos y funcionan tanto para tomarlos solos de aperitivo como para rellenarlos de algo o usarlos como croutons como en este caso. Además lo podeís tener todo preparado con antelación, algo bastante importante para los que somos de familias extensas. Por los que queréis curiosear, el resto del menú fueron unas Vieiras con Beurre Blanc de miso y yuzu, unos jarretes de Cordero con canelones de berenjena y milhojas de patata y unos finísimos tocinillos de cielo. Ya os los traeré.

Y vosotros, ¿Qué vais a a comer estas Navidades?

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Los bollos de Navidad y mi sopa de algas wakame

Somos animales de costumbres y eso, queridos, por mucho que os empeñéis, no me lo podéis negar. Si yo mientras que escribo esto estoy con un Roscón en la amasadora es, única y exclusivamente, porque las tecnologías no me han abducido lo sufiente para estar ojeando al mismo tiempo por lo menos cinco webs de regalos navideños. Sin embargo, mi sopa de algas wakame y yo (Se busca persona, animal o ente que, como yo, desayuna esta sopa)  estamos la mar de contentas y es que para libros y comer, que es en lo que se va mi presupuesto del mes, prefiero hacerlo cara a cara.

Pero centrándonos en lo que os quiero comentar hoy, se acercan fechas clave en el calendario y nosotros, como autómatas, repetimos generalmente los mismos pasos que el año anterior y que el anterior y que el anterior. Llenamos las calles como si no existiese el mañana, abarrotamos las pescaderías en busca de la mejor gamba, decoramos nuestra casa con el mismo Belén o Árbol que el año pasado, os emborracháis hasta las trancas después de las uvas prometiendo siempre que el año que viene no saldréis el 31  y, si tenemos suerte, cambiamos un plato del menú de Navidad, el resto siguen igual que como los hacía nuestra tatarabuela años ha. Al fin y al cabo, ese es parte del encanto de estas fechas, y….. si queréis leer el resto del artículo y saber la receta de mi sopa de algas wakame, sólo tenéis que pinchar aquí.

Y, por cierto, este viernes estaré en la librería TopBooks de la calle Fuencarral, 127 con El Club del Cupcake. Un «café literario» donde charlaremos en petit comité y tomaremos un cafelito con cupcakes. ¡Allí nos vemos!

El club del cupcake

Chirashi de salmón y falso atún

Chirashi de salmón y falso atún

Hoy nos vamos directos a la gastronomía nipona, una de mis locas perdiciones, para preparar la forma más fácil y común de sushi en la mayoría de sus casas.
El punto está en conseguir un arroz rico y bien condimentado y coronarlo por encima con todo lo que nos apetezca. En mi caso, salmón y un falso atún.

Claro, ahora entiendo por qué en Japón la versión de sushi que más se come es el Chirashi, que sólo requiere un buen arroz y un corte de pescado lo más preciso que seamos capaces (esto requiere un buen cuchillo sí o sí, así que ya sabéis haceros con un filo potente, que no sólo os servirá para cortar pescado…). Cada región de Japón sirve una versión de Chirashi diferente pero lo importante aquí es poner por encima de nuestro arroz lo que nos apetezca o tengamos a mano ese día. Sí, así de fácil. Un bol con una buena base de rico arroz aliñado para sushi y, por encima, el pescado crudo que a nosotros nos guste, algas, vegetales, anguila ahumada, huevas… o, como en este caso que traigo aquí, un trampantojo de sandía marinada en soja, que hace las veces del atún,  y salmón.

¿Quieres saber más?  Pincha aquí para la receta.
¡Ah! Y os mando muuuuuuchas sonrisas. 
El potaje que cambiará tu vida y ¡Novedades!

El potaje que cambiará tu vida y ¡Novedades!

¡Hola, Hola! ¿Qué tal estáis llevando los calores? En la cocina de El Bohío no sabéis cómo se notan, sudamos la gota gorda, una saunita pura y dura pero…. ¡merece la pena!

Ya sé que ultimamente no publico todo lo que me gustaría, es que no tengo tiempo para nada. Llego agotaaaada a casa después de trabajar y no puedo ponerme a cocinar, hacer fotos, redactar posts…etc. Pero estoy intentado hacer un esfuerzo y, a partir de ahora, voy a colaborar en una súper comunidad gastronómica que me ha ofrecido un sitio en su página, al lado de otras tan grandísimas como El Aderezo (¡menudo honor!). Sí, habéis acertado, voy a estar en hola.com

Y para empezar con buen pie, he decidido hacerlo con la receta que me echó de Masterchef, el potaje de Pepe. Me he basado en su propia receta para crear esta y, también, he añadido las fotos de los potajes que hicimos en el programa y del que yo he hecho para revivirlo.

Venga, que sé que hace calor pero… ¡un potaje rico me lo tomo hasta frío si hace falta!

Piscinita, sombreros, mucho agua y alimentos fresquitos: gazpachitos, fruta, ensaladas…

Para verlo todo con detalles sólo tenéis que pinchar aquí.

¡Espero que os guste! 

¡Ah! Y mañana jueves 11 de julio estaré firmando libros en Valencia junto con María, a las 18:00h en El Corte Inglés de Colón. OS ESPERAMOS!!