Carrillera de ternera. Miss Migas

Carrilleras de ternera glaseadas con especias hindúes

Son los días más rápidos los que requieren de parada y fonda. Me he dado cuenta que el cuerpo es siempre más listo de lo que pensamos y, en muchas ocasiones, se da cuenta de cosas que nosotros ni percibimos. Todavía con la resaca de Madrid Fusión e intentando eliminar el caos frenético de la última semana, he empezado mi nuevo trabajo. Poco a poco me voy quedando con la copla de lo que serán mis nuevas tareas y asimilando que va a ser mucho curro, pero me encanta. Siento que va a ser una época de aprendizaje a marchas forzadas que me va a espabilar – ¡y de qué manera! – y que me va a tener al 150% en algo que realmente me fascina. Y eso, queridos, no es que esté bien, es que ES bien.
Y hoy, como estamos de celebración por mi felicidad, traigo uno de los guisos que mi madre suele hacer en casa, esos que te reconfortan y llenan el alma. En esta ocasión le hemos dado un punto de especias orientales y, así, lo hemos acompañado con el arroz basmati correspondiente. Una delicia. La carrillera, se consume tanto de ternera como de cerdo, es la parte de los “papos” de estos animales y presume por ser una zona alta en colágeno, lo que la hace ideal para guisos y braseados muy lentos y a baja temperatura.
Como todo, para que un guiso de carrilleras os quede rico, tenéis que contar con buena materia prima, en esta receta en particular tendréis que tener: unas carrilleras sabrosas, un buen vino tinto y un buen fondo de carne.
Ya sabéis que si tenéis cualquier duda podéis escribirme tanto por aquí como vía Twitter (@Clara_MChef) o Facebook.
Y si queréis ver la receta….. PINCHAD AQUÍ.
Fajitas de pollo y melocotón

Fajitas de pollo y melocotón

Vuelta al “sándwich”. Sí, soy un poco pesada cuando me da por algo pero vamos, un poco de realismo, el verano no invita a encerrarse en la cocina horas y horas y no por eso tenemos que abandonar los buenos propósitos del año. A ti te pasa, a mi me pasa y seguro que hasta al mismísimo Ferrán Adriá también le pasa. Pues bien, para esos momentos os voy a dar otras dos alternativas, además del sándwich de ají de gallina del otro día: 1) Regar un pollo con aceite de oliva, sal, especias y meterlo al horno 1,5 horas aproximadamente, dándole la vuelta de vez en cuando. Y 2) Preparar un sándwich, o unas fajitas, con los restos del pollo asado del día anterior.
Me gusta aprovechar todo el “fondo de nevera” y, por eso, cada vez que veo algo en peligro de convertirse en moho, tiro de ello. Esta vez había unos melocotones un tanto decrépitos, la verdad es que no sé por qué, porque soy bastante melocotonera (vale, no al mismo nivel que manzanera), y la idea original era hacer una ensalada con ellos. Pero claro, también había unos restos de pollo y una bolsa de tortillas de trigo abierta así que sólo quedaba montar los rollitos. Decidí hacer lo que en Estados Unidos llaman “salsa” con los melocotones, tomate y pepino cortados como para macedonia, aliñados con aceite de oliva, cilantro y sal para hacerlas más veraniegas y fresquitas, ¡me encanta el cilantro!
Otra carrerilla a la nevera, pillar lo que veamos de sobra, montar un sándwich y seguir en el plan piscina merecido con el calor que azota.

¿Melocotón? Pues sí, ese punto dulzón en contraste con el cilantro le va que ni al pelo. Y sino, ¡probadlo!

Para ver la receta, pinchad aquí.
¡Feliz día!
Sándwich de Ají de Gallina y Pepino

Sándwich de Ají de Gallina y Pepino

¡Buenos días! ¿Listos para un día de playa/piscina? Pues traigo el sándwich perfecto para que os llevéis, una idea distinta pero que me gusta mucho mucho.

El verano es la mejor época para los sándwiches y bocadillos, es que intentamos estar el máximo de tiempo fuera de casa y claro… no nos va a valer el típico sándwich de máquina, ¿no?
Aquí vengo con una propuesta un poco inusual y que pasó por mi cabecita porque resultó que el otro día hice pan caserito (tipo St. John’s con masa madre, la receta la tenéis aquí), vi el pepino y dije… esta es la mía, ya sé qué llevarme a la pisci.

El ají de gallina es una preparación típica peruana, que si no queréis hacer en versión sándwich podéis poneros en el plato junto con un poco de arrocito blanco, papa cocida, huevo duro… o siempre podéis utilizar las sobras para el bocadillo, ¡que aquí no se tira nada!

Además, me chifla la comida peruana, muchísimo. Y encontré la pasta de Ají en una tienda de Lavapiés y me tiré directa a por él. Ojo si compráis el vuestro porque hay algunos híper picantes y luego la lengua se queja, lo digo porque me ha pasado y me he acordado de todos mis familiares en menos de un minuto (y eso que soy de picante ¡eh!).

Si queréis ver la receta de este fantástico ají de gallina, pinchad aquí.

¡Feliz día! 
Merluza con pisto de okra

Merluza con pisto de okra

Okra: ¿¿whaaaat?? Pues sí, lo que estáis leyendo. Pero así me quedé yo también la primera vez que vi unas fotos de estas pequeñas vainitas con un punto de pimiento. Al principio pensé hacer un curry con ellas pero luego me decidí por reconvertirlas al método tradicional español.

Mi compi Juanma (@juanma_masterch) tiene una tienda de cervezas en El Mercado de San Fernando y hace un par de días fuimos Efrén, Paloma, Noé y yo a visitarle. Desde ahí echamos a caminar para picar algo por la zona y pasamos por unos cuantos supermercados hindúes que nos llamaban a gritos. Decidimos picar algo en el peruano La Fábrica (la oferta latinoamericana en la zona es escasa y esta casa de comidas, bastante cutre, atiende a nuestros paladares de una manera modesta) pero antes hicimos la entrada de rigor en uno de los calurosos establecimientos. Bien, una confesión: no hay lugar que más me guste que un supermercado o tienda de alimentos, me vuelvo loca y aquello era un festín como para hacerlo. Había un montón de vegetales que jamás había visto y me quería llevar un poco de cada uno, pero claro, complicado, así que tuve que decidirme y me llevé un puñado de okras, que ya las había visto en algún que otro blog inglés.

¿Queréis ver la receta?

Pinchad aquí para ver la receta de esta merluza con pisto de okra

Espero que el veranito os esté yendo la mar de bien y que estéis disfrutando de la playita/piscina y de alguna que otra barbacoa en buena compañía!! 
Imagen 9

Pato ahumado con ravioli de huevo y naranja sanguina #diadelapastafrescarellena

¡Buenas noches de miércoles caluroso! Y un miércoles muuuy especial porque, para empezar, ha sido el ¡#díadelapastafrescarellena! Sí, yo que nunca he participado en estas cosas porque no me enteraba de ellas, que eso del Twitter me parecía un mundo apocalíptico y complicadísimo…. pues ya véis, poniéndome las pilas cual abuelilla enrollada. Pero es que no podía ser menos, con este súper homenaje a mi ravioli invertido que me estáis haciendo, no tengo palabras, SOIS LOS MEJORES.
Claro, después de esta movilización, no podía dejaros sin receta ¿no? Pues para la ocasión he elegido esta, que aunque pertenece todavía a mi fase Masterchef… ¡Fue la receta con la que me dieron mi delantal! Así que la tengo mucho-mucho cariño. Eso sí, tengo que repetirla para hacerle fotos, que estas capturas de pantalla son un poco cutres… Aún así, aquí os dejo un vídeo de cuando la he explicado en esRadio, espero que os guste.

Pero bueno, a lo nuestro. Pato ahumado, y no os asustéis porque es súper fácil, con una base de espinaca, una salsa de naranja sanguina y coronando todo un ravioli de yema de huevo que explota al abrirse, el toque final: el jengibre frito. Una combinación de sabores que me gusta mucho y una delicadeza especial.
Para ahumar es importante forrar la cacerola con papel de aluminio, así no se os estropeará y luego con simplemente des-forrarla se quedará limpita. La mezcla con la que queráis dar sabor al magret es a vuestro gusto, podéis usar desde madera hasta arroz, así yo empleé una base de arroz con naranja, canela y tés que me pareceía que cuadraba bien en el plato.
Como el pato es graso y el huevo también buscaba un toque cítrico y ligero que lo acompañase, por eso la salsa de naranja sanguina y la base de espinaca, a los platos un poco densos el toque cítrico le da ese punto de rock’n roll, como díría Jordi, que te deja noqueado. Leer más

Merluza sellada sobre taco de polenta al curry y picada de champiñón y trufa

Merluza sellada sobre taco de polenta al curry y picada de champiñón y trufa

Al ataque con un segundo plato digno de las fiestas más exquisitas. Todo por sorpresa.
Estaba yo en casa un el sábado por la mañana, dispuesta a comer unos fabulosos medallones de merluza, sin una espinita, que compramos en Ernesto Prieto, en el Mercado de Chamartín. Y no, no os penséis que esoty haciendo publi de nada porque ando un poco enfadadita con el tema de las publicidades. Simplemente que he tenido suerte de vivir mis 22 años enfrente de un mercado tan magnífico como éste y claro, en casa hemos sacado buen provecho del tema. Así que si queréis materia prima de la buena, os lo aconsejo.

Espaguetis con Calabacín, Gambón Rojo y Guindilla

Espaguetis con Calabacín, Gambón Rojo y Guindilla

Hace unos días visitaba el blog de Yolanda, Cocido de Sopa, y leía cómo ella contaba que escaseaban las recetas de pasta por su bitácora. Rápidamente hice un poco de autocrítica y me di cuenta de que lo mismo pasaba en el mío, pese a ser grandes amantes de la pasta en casa.
De hecho, hace un par de días ha sido el cumpleaños de Gloria, la que fue mi niñera no hace tantos años y la que ahora es una gran amiga, y para celebrarlo hemos preparado unos espaguetis por todo lo alto; de postre, tarta San Marcos, buenísima.

Panga al horno con costra [Aprendiendo a Cocinar]

Panga al horno con costra [Aprendiendo a Cocinar]

Por regla general, comer pescado es algo que no se nos pasa mucho por la cabeza a los universitarios.
Seamos sinceros, es caro, hay que limpiarlo, huele bastante fuerte y nos cuesta mucho más imaginarlo en nuestros platos que cualquier otro ingrediente.
Vaya, hoy en día ir a la pescadería se convierte en todo un reto, y mucho más en Londres, donde ya sabéis que tengo a mis dos A. (mi novio y mi mejor amiga). Allí los peces están tristes, tienen los ojos secos como si se hubieran quedado sin lágrimas y si te acercas un poco puedes oirles susurrarte algo así como “llevo aquí tirado más de una semana”. Aún así, no desespereis porque en la capital británica podéis encontrar todavía pescado fresco. ¿Dónde? en Billinsgate Market. Eso sí, tenéis que estar dispuestos a madrugar, porque cierra a las 9.30a.m.

Una historia de Carne Guisada

Una historia de Carne Guisada


Había algo de camaleónico entre los tacones de Jen y su camisa de andar por casa, una camisa blanca, ancha y suelta que le gustaba ponerse cuando aterrizaba de vuelta a su pequeña ciudad. No era por desperdiciar lo grande, ya que los labios color carmín y sus cabellos rubios recogidos en un moño le parecían una mezcla del todo acertada para las comidas de sushi informal y los platos más sofisticados de la élite de la capital. Tenía, por obligación, un par de almuerzos semanales con socios de todas partes del mundo y así, aprovechaba para degustar los platos más en boca y los cócteles más refinados. Cuando llegaba el fin de semana le gustaba mantenerse dos centímetros por encima del suelo y cambiaba el cuchillo y el tenedor por unas suaves hmaburguesas o pizzas para comer en el momento, incluso sentándose con las piernas cruzadas en medio de la plaza de San Ildefonso; sí que podía embucharse en sus queridos vaqueros raídos entonces.
Pero anhelaba el olor de la cocina de casa, de los baldosines azules que acompañaban los guisos de su abuela, de las mañanas en la huerta y las tardes ordeñando el ganado; recordando un resolillo que su familia se había empeñado en que no era para ella. Iba de pasada, como siempre. Desde que se marchó a Inglaterra, sus paseos por las calles de piedra habían sido puntuales y efímeros, pero su reencuentro con la cuchara, aunque se hacía esperar, llenaba de olor su corazón hasta la próxima escapada.
-¿Ya te vas? – le preguntó su madre nada más ella apoyar la maleta en el recibidor de la casa de campo, erguida sobre largas vigas de madera antigua. Leer más

Soufflé de Bouillabaisse

Souffle de Bouillabaisse

¡Bienvenidos al día de las fotos imposibles! Partiendo de mi poca capacidad para hacer fotos, cualquier tipo de fotos (Pero me esfuerzo, que conste), esta vez me he complicado aún más la vida.

Hacerle fotos a un souffle por la noche es misión imposible, con Tom Cruise y todo el tinglado metido por dentro.
Eso sí, parece que todo eso deja de importarte cuando meten el tenedor y lo primero que dicen en casa es: ¡Qué bueno!, y luego: ¿Puedo más?

Aunque la autora de la receta fui yo misma, esta vez hay que agradecer a La Mamma ya que fue ella la que se puso manos a la obra con la ejecución del souffle mientras yo miraba (sintiéndome importante) aprobando los pasos a dar. (Qué morro lo mío, ¿no?)
No tiene mucho misterio, procedemos igual que la sopa lo que pasa es que luego tiramos el caldo, hacemos una bechamel, agregamos unas claras de huevo y al horno 30 minutos. Acompañamos, por supuesto, con la salsa rouille correspondiente.